Javascript is required to view this map.

Ruta muy bonita Ruta muy bonita Ruta muy bonita Ruta muy bonita Ruta muy bonita Ruta muy bonita Ruta muy bonita Ruta muy bonita Ruta muy bonita Ruta muy bonita Ruta muy bonita Ruta muy bonita Ruta muy bonita Ruta muy bonita Ruta muy bonita Ruta muy bonita Ruta muy bonita Ruta muy bonita Ruta muy bonita Ruta muy bonita

1

Barrio Cívico: Identidad Nacional amenazada, la Participación Ciudadana llega a tiempo esta vez

El artículo a continuación esta basado en la noticia sobre el Decreto Exento Nº 462 promulgado el día 17 de Marzo de 2008 en el Diario Oficial, firmado por Yasna Provoste, ministra de Educación, por orden de la presidenta de la República, mediante el cual y en base a la Ley Nº 17.288 se declaró “Zona Típica y Pintoresca” el sector denominado Barrio Cívico-Eje Bulnes-Parque Almagro de la comuna de Santiago.
Ver más: http://www.plataformaurbana.cl/archive/2...

2

La Paz con Olivos

Tenía nueve años cuando asfixié a mi hermano Ricardo, de apenas cuatro. Jugábamos, tomé una almohada y la apreté contra su cara. Quise detenerme, pero sus manitos se aferraron a mis brazos para impedir que lo soltara. Fue su idea, de verdad no quise lastimarlo.
A veces me pregunto cuánto llevo ya internado, pero no consigo recordarlo. Nadie sabe mi secreto, porque solamente reirían si dijera que Ricardo siempre vuelve. Anoche, desperté y lo vi de pie junto a mi cama. Sonreía, diciendo: “Escríbelo, enfermo, y veamos si esta vez alguien te cree”.

3

Marcas en Providencia

Desabotoné su camisa más rápido de lo habitual y lo abracé fuerte. Era la última vez que nos veríamos y no había tiempo que perder. Lo tiré en la silla, lo miré a los ojos y lo hicimos: nos tatuamos las iniciales de nuestros nombres en la espalda del otro. Salimos del Paseo Las Palmas algo extasiados por lo que habíamos hecho. Nos dimos un último beso, y luego se subió a un taxi rumbo al aeropuerto. Estaba casado y era francés. Nada que hacer.

4

Memento Mori

Para fotografiar cadáveres gané la confianza de un par de pompas fúnebres cercanas, conviniendo pagar los costos de los entierros a cambio de retratar al muerto antes de su sepultura. Sin embargo, demoraba meses en conseguir uno. Los trasladaba a mi taller de Franklin, un antiguo club de boxeo que conservaba su ring. Allí, un enorme freezer de matadero servía como depósito provisorio para protegerme en verano del hedor y conservar los cuerpos antes de retratarlos. El último cadáver llegó fresco. Un vecino se suicidó dejando una carta: solicitaba un retrato mío.

5

Carmen

De la estación Santa Lucía se sale a la calle Carmen. A poco andar hay un motel con piezas decoradas como cabañas. En agosto, cuando llueve y hay tormenta, el agua que cae sobre las planchas de zinc se siente como si fueran baldazos. Los gatos salen de sus escondites y saltan entre los techos. Se resbalan, pelean entre ellos y ruedan, dándole al ambiente un tono cinematográfico: escandalosos maullidos entre fuertes truenos, deslumbrantes relámpagos y lluvia copiosa. Adentro los abrazos se sienten más tibios, más amorosos y menos ganas dan de levantarse.

6

Cortometraje

Aquí estaba el depto de un gran amigo, sede de memorables carretes, que sirvió además de locación principal para mi segundo cortometraje (aptamente titulado "2"). El cortometraje anduvo en un par de festivales, incluyendo uno de cine experimental en París, de donde fue a dar a la Feria del Arte de Moscú, teloneando un largo basado en una novela escrita por un ruso que vio mi trabajo en ese festival. Mi amigo ahora vive en otro lado, feliz con su mujer, su hija, y un gato llamado Osama.

7

Arcano Mayor

Mientras los edificios grises desaparecían bajo un brumoso cielo crepuscular y cruzaba melancólico la esquina, me sucedió algo singular. Bajo el monumento a Barros Arana una mujer leía el Tarot y mi tristeza me llevó a consultarla. Bastos, espadas y exóticos personajes anunciaban que pronto llegarías a mí. Seguí preguntando sobre nuestro destino hasta que apareció la fatídica carta sin número, donde un macabro esqueleto segaba el campo, y con ella lúgubres presagios extinguieron mi curiosidad. Pasó el tiempo.

8

Venganza Oriental

Cuando supe que el culpable de mis padecimientos era el Plátano Oriental, decidí buscarlo. Con mi hinchada y enrojecida nariz, los ojos como empanada de queso, pero con un espléndido traje de karate y un cintillo blanco, salí tras el delincuente. En un bar oí que se escondía cerca de Avenida Salvador. Me encaminé sigilosamente, escondiéndome entre los árboles con serias intenciones de venganza. Me arrastré acechante sobre las hojas caídas. El viento pegaba en mi cara. De los árboles llovían extrañas pelusas, no podía respirar. Todo oscureció. Desperté en Urgencias.

9

Añoranza

Y después de quince años llorándola la vino a encontrar colgada y semidesnuda en un taller mecánico de Diez de Julio.

10

Acto Heroico

La larga fila de pequeñas cotonas amarillas tomadas de la mano avanzó con luz verde. Supe que no alcanzarían a cruzar. Las furiosas micros amarillas también ronroneaban impacientes. “Esto va a ser una masacre”, me susurraste al oído. Parecías preocupada. La luz empezó a parpadear. Una de las diminutas figuras tropezó. La parvularia sin dientes gritó y se paralizó. Entonces, saltaste a la mitad de la avenida. Tomaste al postrado de la manito y de un tirón lo sacaste de las fauces mecánicas.

11

Lápiz

Me compré un lápiz en San Diego. Con dos pequeños orificios para acomodar los dedos. Gustaba escribir con él diversas historias. Mi lápiz me daba seguridad. Confiaba ahora más que nunca en lo que decía. Conocí entonces a una mujer encantadora. No resistí el impulso de escribirle cartas. Ella se enamoró de mí, o de mis palabras, nunca lo supe. Y llegó el día en que a mi lápiz se le acabó la tinta. Desde entonces ella no se interesa en mí y todo volvió a ser como antes.

12

San Cristobal Nevado

Tags:

El San Cristobal visto como pocas veces, en la ultima nevazón de agosto del 2007.

Virgen que frío!

13

Hora de Incidentes

Espero el Metro. Siento un rumor desde el túnel y aparece una manada de rinocerontes. “Ahora sí”, dice un jubilado al escuchar un pitazo, pero es el tren expreso a Chiguayante lleno de huasos agitando pañuelos. El público impaciente organiza una pichanga entre andenes: San Pablo 2, Escuela Militar 0. Por fin llega el Metro extrañamente iluminado, parece árbol de pascua. Subimos, está lleno de alienígenas que nos abducen. Nos encomendamos al Señor, Él nos escucha y somos liberados junto a la Virgen del San Cristóbal. El funicular no funciona, tenemos que bajar a pie...

14

Y No

Eran el uno para el otro. Caminatas pisando hojas de otoño, conversaciones eternas tomando vino, adivinándose las ideas incluso no estando juntos. Juan podía estar en una librería y Pedro caminando por Providencia, y a la misma hora veían una imagen e inevitablemente ansiaban verse. El problema es que nunca se lo dijeron. El problema es que pocas veces pisaban hojas de otoño. Y no se besaban. Eran el uno para el otro, pero Juan estaba casado y Pedro era de esos que observan desde lejos y sacan fotos con los ojos. Tenía varias de Juan en su dormitorio.

15

Vieja Costumbre

Planchar las toallas, cruzar en las esquinas, pellizcarse la cara, comer por colores, cambiar la letra de las canciones, celebrar en Plaza Italia, no comprar a crédito, desconfiar de los horóscopos… Recordaba en voz alta las mañas heredadas su madre, que pensó inservibles, mientras el agua caliente empañaba los espejos de su nuevo departamento de soltero. Pero ahora, bajo el chorro, sonreía también recordando su matrimonio roto después de tantas chivas magistrales, por la tan estúpida maña de guardar las boletas en el velador.

16

Versos del Ciudadano

Se casaron y pusieron un carro de completos en Gran Avenida. Pero el negocio no andaba bien. Pablo, sonriendo, le repetía a su mujer: “Todo lo llenas tú, Gaby. Todo lo llenas”. Gabriela, conociéndolo, le respondía que esa sonrisa era una forma de llorar con bondad, pero él sacudía la cabeza. Llegó el primer hijo, que como dijo su madre al verlo, tenía un profundo mirar de pichón, de túnel y de automóvil sentimental. Así que le pusieron Vicente. La primera vez que lo llevaron al carro, el viento inundaba de un olor a completos calientitos toda la Gran Avenida.

17

Paseo Ahumada

Una vez más, Rodrigo deambula sin rumbo por Ahumada. La soledad se adivina en su actitud. En dirección contraria camina Cristina, quien puede hacer inmensamente feliz a Rodrigo. Si se encontraran e intimaran serían una de las parejas que descubren la verdadera felicidad, aunque sea en el atardecer de la vida. Ambos están a menos de una cuadra, y ocupan la misma vereda. Su encuentro es inevitable. Pareciera que el destino les ayuda en su prometedora unión. Pero en ese momento, sin causa aparente, Rodrigo se cambia de acera.

18

Cortometraje

Esa medianoche después de algunas cervezas, zigzagueaba por una callecilla oscura y solitaria. Mientras encendía un cigarrillo, un rectángulo de luz apareció a mis pies. Una ventana de la vereda de enfrente se iluminó y distinguí claramente cómo una joven, bostezando, deshacía sus trenzas. Sólo podía ver su rostro, pero era tal su belleza, que no pude evitar seguir observando la delicadeza de su cuello al sacarse la blusa o su tierna sonrisa al desaparecer un instante bajo un camisón celeste.

19

Cristo en el Metro

Vi a Cristo en el Metro, es lindo y de mirada celeste. Tiene el pelo largo y rubio. Miraba los avisos del carro como mirando las estrellas. Seguramente nadie se dio cuenta de que era Él. Sólo yo. Nadie lo miraba. Sólo yo. Nadie tiene idea de que anda dando vueltas por las estaciones del Metro y que para camuflarse usa una mochila verde y un beatle rojo. Y que va a la universidad, seguramente a la Usach porque ahí se bajó. Cuando se fue me cerró un ojo. Seguramente me tiró una bendición.

20

Final

Tags:

Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundia

21

Todo sobre el Costanera Center

A pesar de que estos últimos días hemos sabido de muchas modificaciones en este proyecto y su entorno, como por ejemplo que 2 de sus 4 torres no se construirán al menos mientras la crisis económica no lo permita, en este video se puede ver de manera bastante detallada como será este mega-proyecto urbano, sobre el que se ha especulado mucho, pero se ha entregado muy poca información.

http://www.plataformaurbana.cl/archive/2...

22

Diseño final Parque Peñalolen

A mediados del 2006 fue desalojada la toma de Peñalolen. Los habitantes de una de las tomas mejor organizadas fueron erradicados a distintas comunas, entre ellos el grupo que terminó en las polémicas Casas Chubi. Pero lo más complicado en las negociaciones fue el que hacer con estos terrenos. La decisión de transformar en parque la toma fue un consenso entre varios actores: Municipalidad, Minvu y dirigentes vecinales involucrados. El trato fue que ellos se irían sólo con la condición de que el terreno se transforme en un parque que beneficie a todos. Y así fue.

23

Noche de San Juan

Tags:

Es noche de San Juan y la lluvia arrecia sobre Santiago cubriendo la ciudad de encantamientos. El carillón de La Merced dicta pausadamente las doce campanadas que anuncian el imperio de la medianoche. En el interior de la iglesia, doce frailes celebran con parsimonia un oficio de vigilia, sentados en derredor del fogón. Inesperadamente, el sosiego del recinto es quebrantado por el más joven de los frailes: “Prior Juan, usted conoce tantas historias, ¡cuéntenos algo!”.

24

Santiago Verde

Casi nunca nos damos cuenta de las cualidades de nuestra capital, Santiago de Chile. Probablemente no es una ciudad de grandes parques o espacios públicos, probablemente no es una ciudad con la mejor calidad de vida del mundo ni con un sistema de transporte envidiable, probablemente para muchos no es la ciudad soñada, pero a mi me gusta mucho.
Ver más en http://www.plataformaurbana.cl/archive/2...

25

Game Over

“Siempre me pierdo en esta maldita estación”, me dijiste como pidiendo disculpas. No sé para dónde está el norte o el sur, ni cuál es la salida hacia Ahumada. La gente pasaba rápida a nuestro lado. Otras vidas, otras historias que no conoceríamos. Dije lo que tenía que decir. Tú casi no hablaste, pero tus ojos lo decían todo. Nuestras vidas se cruzaron, como los trenes allá abajo. Sólo eso. Sólo tocarnos con la mirada para después partir cargando nuestra costra de soledad. Salí al infierno del centro como un autómata. Eran las siete, y comenzaba a llover.

26

Los Adioses de Papel

He conocido a Mario. Él no sabe cuál es el motivo del viaje de su abuelo. Han cruzado Curiñaca. Mario está confuso, pues su abuelo carga una maleta. Se estacionan en una calle. El abuelo, el padre y el chiquillo, descienden. El anciano besa a Mario y camina hacia una gran casona arrastrando los pies. Mario y su padre han llegado a casa. Mario ha entendido. Se dirige al garaje, para luego subir al cuarto con un bolso, pero, antes de hacerlo, su padre le pregunta: “¿Qué harás con eso?”. Secamente, Mario responde: “La guardaré para ti”.

27

¡Quieren cerrar el Parque Forestal!

Santiago es una ciudad desigual, eso está claro. Nuestra periferia rotunda es una ciudad que apenas obedece a las fórmulas de eficiencia del régimen de estado subsidiario; una realidad urbana que quedó definitivamente fuera de esa ciudad de los viejos manuales de urbanismo. En el centro, el Parque Forestal pertenece a esa vieja escuela de espacios públicos notables, de calidad; uno de nuestros espacios más democráticos. En las últimas semanas se ha encendido el debate sobre su cierre: hay un proyecto para enrejar el Parque Forestal.

28

Proximidad Real

La vez que se cayó el puente El Cerro sobre el Mapocho fue una gran ironía: no porque los ingenieros hubieran jurado que su construcción era impecable, ni porque las autoridades aconsejaron a la población permanecer tranquila, ya que nada sucedería; sino porque, en ese momento, cien autos -de los cuales la mayoría eran nuevos y opulentos, incluidos poderosos todoterrenos y lujosos deportivos- se dejaron caer sobre los vagabundos que vivían angustiados debajo del puente. En ese momento, los ricos verdaderamente aplastaron a los pobres.

29

Teatro del Puente

El puente Vicente Huidobro, donde funciona el Centro Cultural Teatro del Puente, fue declarado Monumento Histórico bajo el decreto D.E 824 de 29 de julio de 1997. Este Monumento pertenece al conjunto de puentes metálicos sobre el río Mapocho, que fueron instalados sobre el río entre los años 1889 y 1893 siguiendo en su materialidad y diseño las líneas imperantes en Europa de mediados del siglo XIX.

30

La Bolsa y la Vida

Como todas, nací pura. Como todas, también, me entregué fácil a la vida, arrastrándome sucia por las calles, perdiéndome semanas enteras en los baldíos para que abusaran de mí los perros y los niños en sus pichangas. Pero vino el viento y me elevé por sobre las piedras con mi transparencia plástica, con mis heridas. Llegué no sé cómo al Parque O’Higgins y hoy pertenezco a un sólo hombre, a un marginal que supo encontrar en mí a su compañera, a su protectora en los días de lluvia, aquí arriba en su cabeza.

31

Atraco al Desnudo

Las cinco de la madrugada. La reunión fue interesante: desaprobaron el desnudo inmoral. Abrió la puerta del auto. Un empujón lo arrojó violentamente al asiento. “¡No grite!”, amenazó una voz. “Buena ropa”, observó el sujeto ya instalado al volante, “¡entréguemela!”. Desvistióse pidiendo al cielo un patrullero. Fue escuchado. Desde su moto, un policía dijo: “Acabe luego con eso. Despejen el área”. El sujeto hizo partir el auto. Cerca del Museo de Arte Contemporáneo le ordenó bajar. Escuchó gritarle al huir: “¡Diviértete viejo…! ¡Relájate...!”.

32

El Elegido

Un indigente que suele insultar al que se cruce en su camino, compró un durazno. Caminó unos metros y, apoyándose en un muro sobre la Panamericana, lo fue mascando lentamente. Después de un rato, atravesó el bandejón central y del bolsillo extrajo un tenedor, con el que cavó un pequeño agujero en el césped. Supuse entonces que enterraría el cuesco que llevaba en la mano. Pero no fue así. De una bolsa negra sacó tres cuescos secos y los observó con detención. Tras escoger el pequeño, lo acercó a su boca y, susurrando, le informó su misión... Luego lo enterró.

33

Beauchef 850

Llegué una mañana de marzo. Era muy temprano y había algo de bruma. Ingenuamente esperaba una academia de magia, llena de talentosos brujos discutiendo fórmulas para alterar la realidad. Me encontré en cambio con un montón de bárbaros. Me uní a ellos, y para mi sorpresa igual aprendí a alterar la realidad. Si tan sólo supiera cómo se supone que debe ser, el problema estaría resuelto.

34

Perfidia

Amanece. El cerro San Cristóbal me mira, cínicamente, con ojos de virgen.

35

Diario Vivir

Esa mañana desperté casi congelado. Lentamente abrí mis ojos. Estaba en plena Plaza de Armas. Los cerré nuevamente y comencé a hacer memoria de cómo había llegado ahí. Vino a mi mente mi despedida de soltero, pero era un recuerdo muy lejano. Luego recordé a mis compañeros de trabajo. Con ellos conocía de memoria todas las picadas del centro. De repente, al sentir un papel de diario caer desde mis piernas, volví en mí: era un simple mendigo que, para pasar el frío, había bebido una botella de vino que por suerte había encontrado en un basurero.

36

La Selva

El vagón estaba lleno de tigres apestados, leones de terno mirando sus relojes, una que otra serpiente mirando feo, monos aferrados a la barra de acero, cocodrilos escuchando personal y, escondido en la fauna selvática, otro cordero como yo. Me acerqué y le pregunté de dónde era. “De Conce”, me dijo, “¿y tú?”. “De Rancagua”. Fue mi compañero de viaje hasta Los Héroes. Hoy, después de un año, me fijé en un león de rasgos ovejunos. “Lo cambió”, pensé, “la jungla lo cambió”. Probablemente, él debe haber pensado lo mismo, al ver mis garras, mi terno y mi reloj.

37

Rehabilitación de Machasa

La ex industria textil Machasa será rehabilitada. El holding de Piñera, Bancard, compró el terreno para el traslado de Chilevisión, desde su actual sede en Inés Matte Urrejola, en donde los 15 mil metros construidos les quedaron chicos. De los 55 mil metros del terreno de Machasa, 22 mil serán utilizados por Chilevisión, y el resto serán arrendados a terceros. La envergadura del proyecto generaría un polo activo de comunicaciones, pero mas importante aún, se reutilizaría un edificio de relevancia aprovechando las cualidades que lo caracterizan…

38

De Mall

Ella se probó varios vestidos de noche mientras yo revisaba unas chaquetas de cuero. Tras eso, nos detuvimos sospechosamente más tiempo del habitual frente a las argollas de una joyería. Oscurecía ya, mientras paseábamos por el cine, evaluando cuál de las películas allí exhibidas compraríamos pirateada en Ahumada. Ya se acababa el día y aceleramos para alcanzar a tomar el último viaje del Metro. Llegamos a nuestra estación felices, de la mano, aun sabiendo que nos quedaban más de quince cuadras de camino. Por suerte nos alcanzó la plata para un par de sopaipillas.

39

El Botón Azul

Recién comprado era el vestón que lucía Joaquín. Gris, de botones azules. Tres meses esperó para tenerlo y finalmente hoy podía vestirlo. Decidió salir a dar una vuelta por el centro de la ciudad. Sentado en el andén, esperaba el carro que lo llevaría hasta la Plaza de Armas. Estaba emocionado. Él y su vestón nuevo; de lanilla natural, de marca, de primera calidad, único en su estilo. Al llegar el carro, ingresó con destacada galanura. Dentro, palideció: ¡Faltaba un botón! Miró a su alrededor y entonces lo vio, afuera, en el andén, justo cuando el vagón cerraba las puertas.

40

Santiago de Cristal

Hace unas semanas atrás publicamos unas fotografías de Santiago bajo el título “Santiago Verde” y esta vez les presentamos una nueva visión de nuestra ciudad en base a las excelentes fotografías de Carolina Parrague, donde se puede ver parte importante de los edificios de los nuevos centros de negocios de nuestra ciudad.

http://www.plataformaurbana.cl/archive/2...

41

¡Hágalo, Señor, hágalo!

Y recuerda los empujones y risotadas de sus amigos en la calle Brasil para que se acercara a las mujeres. Y recuerda las órdenes del sargento mientras dudaba si disparar o no sobre el cuerpo agonizante en el suelo de Villa Grimaldi. Y escucha en su cabeza la voz del relator (“¡hágalo, señor, hágalo!”), solo frente al arco vacío de la cancha de tierra de su población, pateando una arrugada lata de cerveza que se desvía caprichosa hacia una orilla.

42

Operación Terremoto

Reloj de La Merced marca siete veinte. Padre nuestro que... Anciana apoyada sobre su muleta, estira mano libre frente a puerta de esa iglesia. Santificado sea... Muchachito descalzo corre disparatado, se desliza al interior del templo. Venga a nos... Sobre brazo del hombre que sale junto a muchacha sonriente, caen suciedades de paloma. Reloj marca siete veintidós. Hágase pues... Palomas vuelan en estampida, transeúntes se dispersan enloquecidos, casas y edificios crujen y se parten. El temblor no altera quietud de la iglesia, ni paciencia del reloj, ni tránsito de las agujas.

43

Centro Cívico Ciudad Parque Bicentenario

Luego de superar algunos problemas, el diseño y construcción de la Ciudad Parque Bicentenario, en los terrenos del aeródromo Cerrillos, parece ir viento en popa. A los paños licitados y las 9 hectáreas de parques construidos se suman los resultados del concurso para el Centro Cívico CPB y el llamado a licitación (a partir del 14 de mayo) para las 40 há de parques restantes, que convertiran a Cerrillos en la comuna con mayor cantidad de áreas verdes de Santiago, con un parque equivalente a 5 veces la Quinta Normal ó 2 veces el Parque Forestal.

44

Café con Sonrisa

Abajo vive la italiana. Me la he topado pocas veces y nunca me ha dirigido palabra. Impredecible. El viernes la seguí, caminaba con ritmo de centro y su manoseado pelo oscuro la perseguía, involucrando mis ojos. Al llegar a Teatinos con Huérfanos, entró en un café y se vistió de rojo. Ordené un capuchino y no me reconoció. Lindo rostro, claros ojos y una perfecta postura de burdel; brusca intención de ser amable. Dudé, pero dije buenos días. Respondió con rouge y una sonrisa de barra. El café era amargo, el segundo también. Sonreímos.

45

¿Qué hice anoche?

Salgo a la calle y no sé dónde estoy. Llovizna. Es sin duda muy temprano. El autoservicio de la bencinera de Diagonal Paraguay está lleno. Con un café se me pasa el frío. Con otro me quemo y se me cae. Queda la cagá y me retan los vendedores. La gente me mira raro y no sé por qué. Me voy. Camino por Vicuña sin poder recordar qué hice anoche.

46

Historia de Prueba

Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba.

47

Ciudad Hambrienta

El vagabundo se arrellanó en la covacha de cartón improvisada en pleno Parque Forestal. “Hace más frío que la cresta”, pensó, desesperado. Era cierto. La brisa invernal cortaba como un cuchillo. Los informes de tiempo pronosticados para esa noche auguraban una temperatura mínima de menos un grado. El hombre, entumecido hasta los huesos, consiguió quedarse dormido. Tuvo un sueño extraño. Intentaba escurrirse de las manos de un Polifemo, un gigante mayestático y monstruoso. Al día siguiente sus cuatro perros le cubrieron la cara de lengüetazos para despertarlo.

48

Barrio Bravo

Es madrugada. El Juancho sale tambaleante del bar “Los Compadres”, por Matucana abajo. Neblina cerrada. Entre alcohol y tinieblas, Juancho distingue tres figuras que cierran su camino. Un sudor helado recorre su cuerpo. Como destello, su mente repasa toda su vida: desde niño allá en Carrascal, hasta la tarde en que la Melita dijo “sí” en la última fila del teatro Alameda. Un rayo metálico amenaza su pecho. Sin aliento, espera la muerte. Entonces, desde la noche, surge una voz ronca, fiera: “¡¡Al Juancho no lo tocáis!!”.

49

Ciber-Contr@ste

Después de un largo recorrido por las calles de Santiago, tomó un descanso en el café Internet de la calle Echaurren. Sentado frente al computador, bebió ansiosamente una gaseosa. El silencio y afán con que navegaban los internautas, por ochocientos pesos la hora, llamaban su atención. El lugar era agradable, sobre todo después de una agotadora mañana. Con gesto de preocupación miró su reloj. Había que partir. Se puso de pie, pasó por la caja y lentamente abandonó el local.

50

Un trato Inconveniente

El trato con la bruja había resultado: más de quinientos años en el futuro y... ¡vivo! Sus pensamientos fueron al pasado: Santiago de La Nueva Extremadura, ciudad de verde y frondosa vegetación, aguas claras y cielo intensamente azul. Despertó de su largo sueño el arrogante Pedro y pensó en todo lo que podría hacer ahora, que ya no tendría que librar batallas ni ganar honores. Trató de mover su cuerpo, pero estaba inmóvil, pétreo. Miró a su alrededor y lanzó un grito de espanto y dolor: “¡Bruja malvada, de qué sirve mi alma dentro de una estatua!”.

51

El Patio de los Naranjos

A veces entro al Patio de los Naranjos, cierro los ojos y me acuerdo de ti... ¡Te veiai tan guapo con el uniforme y las botas lustraditas...! Los nuevos se ven igual de lindos que voh’, pero son más serios, más altos y ni me miran cuando cruzo el patio... ¿Te acordai cómo me gustaban los aviones? Ahora pasa uno y me agacho por si acaso... Perdóname, mi amor, que no vaya al cementerio... ¡Es que las viejas me miran raro en las marchas! Y eso que me veo más lindo que la cresta con los vestidos de mi hermana.

52

Mariposa Nocturna

La noche cae sobre Santiago y yo me apresto a un día más de ajetreos sin sentido. Ponerme aquellas faldas que cada vez cuestan un poco más, pintarme la cara, disfrazar mi olor con esencia de flores. Espantar a los babosos que me encuentro al salir de mi cuarto, para luego tomar un taxi y subir a Avenida Suecia. Deambular entonces por las esquinas esquivando mirones, esperando un auto que me lleve o alguna amiga que me anime.

53

Cuesco Status Quo

El guatón Juancho aparecía en los meses de verano, pero jamás se le veía en invierno. Llegaba corriendo y se iba al anochecer después de la última pichanga. Con sus dedos chorreados de duraznos maduros, reía y reía sentado en un sauce sobre el Mapocho. Nadie comía tantos. Cuando la rama cedió, el río se lo llevó velozmente. Su padre salió a buscarlo hasta encontrarlo kilómetros más allá. En su taller aún conserva un remo desteñido. Yo tengo un cuesco que cayó de su pantalón cuando acercaron el cuerpo a la orilla. Quizás lo plante algún día.

54

Refugio

Ahora el frío estaba en Chile, a los pies de la cordillera, rodeado por la nieve de una silenciosa montaña, que nos refugió para que tranquilos pudiéramos recuperar algo de las palabras extraviadas. Aún estoy conmovida, extrañada, alegre, nostálgica y aturdida porque no dejo de pensar cómo hubiese sido esta historia con un par de cambios mínimos, con una palabra menos en el minuto oportuno o con otra de más en una conversación telefónica. Estoy hablando a destiempo, estoy con las palabras atoradas hoy y con el recuerdo permanente de ayer.

55

Ha llegado el ‘bicing’ a Providencia

Próximamente se podrá comenzar a circular por Providencia en bicicleta pública al pagar una cuota mensual o anual que incluye un casco. Este sistema busca complementar la red de ciclovías que forman parte de los parques lineales de Providencia para convertir a la bicicleta en una verdadera opción de transporte comunal. Luego del éxito que ha tenido en ciudades como Paris, Viena, Barcelona, Estocolmo, entre otras, Providencia será pionera a nivel continental en implementar la iniciativa.

56

Orgullo Ciudadano: Subcentro Las Condes

Desde que tengo memoria, hoy día por primera vez me sentí realmente orgulloso al conocer un espacio urbano en Santiago: ni más ni menos que el Subcentro Las Condes. Sin ser un usuario constante y sin saber demasiado de cómo funciona, me dio la sensación de que este proyecto en verdad la lleva.
Ver más: http://www.plataformaurbana.cl/archive/2...

57

Conflictos en torno a la privatización del Espacio Público: El caso de Parque Gorostiaga

En los alrededores del Parque Gorostiaga (Simón Bolívar con General Gorostiaga, comuna de Ñuñoa) se han reunido en repetidas ocasiones los vecinos de la comuna, con megáfono y pancarta, juntando un grupo de alrededor de 50 personas.

58

Santoago Oriente

Kali camina por Estación Central con sus cuatro brazos al viento y su camiseta de Ronaldinho. En una mano sostiene una espada y en la otra un bolso escrito en sánscrito comprado en Bandera. Almuerza chapsui y mongoliana en San Pablo, bajo la mirada sonriente de un gordinflón Buda de porcelana. Recorre la ciudad en micro: Alameda, Mapocho, Gaza y Seúl. En Patronato regatea telas de Don Abdul y conversa con un opositor de Kim Jong II. Termina la jornada en el motel de Margas yaciendo amorosamente con su Shiva envueltos en curry, incienso y salsa de tamarindo.

59

Deportes Extremos

Oficialmente, el record aún lo ostenta Juan “Mundongo” Muñoz: un minuto y dieciséis segundos entre Huérfanos y Alameda, con una chequera. Sin embargo, en diciembre del ’95, estuvo a punto de ser destronado por Carlitos “Correcaminos” Parrao, quien zigzagueó a una velocidad increíble con una cadenita de plata. Lamentablemente, un golpe de maletín en el rostro lo derribó veinte metros antes de batir el esquivo record.

60

El Río

Recorro la ciudad de mi infancia junto a mi esposa extranjera, de regreso tras años de ausencia. Ella considera pintoresco el río. No es el Sena ni el Támesis o el Arno. Comparado con ellos es apenas un surco en la tierra, una herida que divide la ciudad con su irritable corriente que arrastra desechos humanos y animales. Una vez, cuando niño, vi flotar cuerpos humanos boca abajo. Mi esposa dice que no, que debo haberlo imaginado, porque esas cosas ya no pasan en el mundo desde hace mucho tiempo.

61

Ruby Reencarnada en una Mendiga

Llevaba sentada horas, observando ir y venir a trenes sin decidir qué hacer. Los miraba desde lejos con el riel como punto de fuga. Comenzaba a construir su propio cuadro gris. Y verde, cómo le gustaba el verde. Imaginaba la Estación Central añeja, insípida, descuadrada. Tenía esa manía de abstraerse de la realidad, de buscar un pasaje en su memoria inventada y reformar el alrededor. Su cuerpo triste y su ropa oscura harían pensar que rezaba. Sin embargo no estaba triste, ni menos rezaba. Dejaba pasar sus días así: siempre estampados por el humo y los silbidos de frenos.

62

Crónica de un Colapso (vial) Anunciado

Hace mucho tiempo que le venimos dando vueltas a este tema, pero de forma tangencial, creo que es inevitable afrontarlo derechamente: Para nadie es un misterio que el Costanera Center va en camino de convertirse pronto en uno de los edificios más altos de Latinoamérica, y tampoco es un misterio que cuando esté listo traerá un inevitable colapso vial al área.

http://www.plataformaurbana.cl/archive/2...

63

El Billete

El billete estaba arrugado, sucio, tirado en el Paseo Ahumada. Miró hacia todas partes, lo recogió y con fuerzas lo introdujo en el bolsillo de su bluyin. Comenzó a pensar qué hacer. Un regalo para su madre, zapatos para su hijo, una rosa para María... pero lo primero es lo primero. Se dirigió al local más cercano y pidió un shop con su correspondiente italiano. Tras mirarlo con recelo, la mesera le llevó el pedido, el cual fue devorado rápidamente. Pidió la cuenta y buscó en su bluyin el billete, pero sólo encontró el hoyo que María prometió coser.

64

Santa Lucìa

Todo dormía en la estación. Pasos solitarios bajaron despacio la escalera hacia el andén, oscuro como una sombra. Llegó abajo para quedar esperando, inmóvil, fuera del alcance de las luces. El último tren hacia San Pablo interrumpió el silencio de la oscuridad reinante. De uno de los carros bajó un hombre delgado, pálido y vestido de negro. Llevaba un sable japonés desenvainado. El hombre que esperaba avanzó hacia él, extrayendo un arma similar de su abrigo, mientras lo miraba. Ambos adoptaron la posición de guardia y sus katanas reflejaron la escasa luz que quedaba...

65

La Ferretería Fantasma

Cierta ferretería ubicada en la calle Franklin cambia de lugar periódicamente. Esto pude constatarlo en 1997, durante el tiempo en que me tocó pilotear la bancarrota de una pequeña empresa del sector. Los vecinos, seguramente objeto de alguna clase de encantamiento, obran como si no ocurriera, y me tomaban por extranjero al comprobar mi perplejidad. Hasta yo llegué a dudar de mi juicio, obligado como estaba a alargar y acortar la ruta cada vez que iba por clavos, lija, u otra provisión. Llámenme embustero si quieren. Me basta con saber que cosas como ésta ocurren.

66

Antes

“Antes era diferente”, repite el viejo sentado, como todas las mañanas, en el banco de la Plaza de Armas. Se podía caminar sin temor, se podía respirar sin sufrir, alimentar a las palomas sin que éstas se mostraran desconfiadas de las migas que uno amablemente les ofrecía. “Ya lo dijo alguien, todo tiempo pasado es fue mejor”, continúa su discurso sin fin, sin comienzo, repetido hasta la saciedad.

67

Contrapunto Amoroso

Ella cuica, yo piruja. No sé qué le vi, no sé qué me vio. Sería su cuerpo de niñita bien (¡bien rica!), sería su compromiso social apostólico romano. Entre mirada y mirada fuimos encontrándonos el lado amable. Después de un tiempo, el encuentro se imponía. La cita era complicada. ¿Alto Las Condes o Bío Bío? ¿Tavelli o El Hoyo? Los opuestos se atraen. Dialéctica, dije. Electromagnetismo, precisó. Después de recorrer Santiago, yo quise recorrerla a ella. Ella también quería. Democrática e irremediablemente terminamos fornicando en Plaza Italia.

68

Vida Goteada

Parado en la barra del Haití, observo a aquel hombre parado frente a mí, que viene a diario desde hace mucho. Llega temprano y puntual. Apenas lo ve, la niña grita: “Té goteado simple para servir”. En jerga significa té con leche, con poco y nada de té y casi sin leche. Lo bebe con una tableta de sacarina, que endulza pero no tanto. Termino mi té y salgo. También él. Me pregunto si su vida será como su té: un poco de todo, sólo que sin sustancia. Amores, sabores y aromas a medias. Vida goteada simple.

69

El Negrito

Todas las mañanas amanece a los pies del caballo de Valdivia, sintiéndose un ciudadano, un chileno. No puede ir al baño que está en la plaza porque cien pesos al amanecer son una fortuna para el Negrito, como sus conocidos le dicen. Su rostro está cubierto por una capa de mugre y sus manos también. Todos comentan que hace cinco años que no se baña. Un día un pintor de la plaza lo retrató. En dos días terminó el óleo. De inmediato lo vendió a un turista por cien dólares.

70

Sobre Azul

Hoy es viernes y tengo que despedir a Sanhueza. Mi jefe piensa que ya se lo dije. Pero no es tan fácil. Sanhueza es como veinte años mayor que yo y, cuando llegué a la empresa, fue el único que no pensó que mi puesto lo merecía él. Desde mi oficina observo el Paseo Ahumada y podré ver cuando llegue. Él siempre anda acompañado de un libro. Ahora mismo debe venir en el Metro releyendo alguna historia de Cortázar o Borges, sus favoritos. “¿Para matar el tiempo, Sanhueza?”, le pregunté cuando recién nos conocíamos. “No”, me dijo, “para hacerlo vivir”.

71

Lo Hago por Ella

Varias veces me lo ha preguntado. Que por qué voy en Metro a verla, si es sólo una estación. Pensará que soy flojo. Mejor así. No sabe que le conviene. Que lo hago por ella. Que el túnel y sus luces blancas y moradas me ayudan a separar las cosas, a ser quien quiere que yo sea. Que me entierro en Manuel Montt enamorado de su padre y emerjo en Pedro de Valdivia enamorado de ella.

72

La Mejor de Santiago

La mejor cancha es la del Parque Araucano, por lejos. Un aro está algo caído, falta un trozo de tablero y no hay redes. El piso tiene fisuras. Una vez llegaron unos creídos: “El que gana a los 15 se queda en la cancha”. Eran grandes y viejos, como de 20, pero les hicimos tragar la soberbia. No sabían nada de botear esquivando grietas, rebotar bandejas contra pedazos de tablero y encestar triples en aros torcidos. El otro día el administrador nos dijo feliz que nos quería arreglar la cancha. Está loco.

73

Las Delicias

Tags:

Nadie lo ve, él no mendiga. Desde el suelo, los ojos del vagabundo van y vienen mirando la Alameda de las Delicias. Entre ruidos de tranvías y carros, su mente recorre los recientes acontecimientos de su vida. La toma del Seguro Obrero, el escape milagroso, la expulsión de su familia… Luego la gran y eterna calle. El caminar de su pensamiento es bruscamente detenido por el timbre de un teléfono celular. Desesperado, como pellizcándose un brazo, mira a su costado. Nada malo sucede, la calma retorna al contemplar el gran Café Torres. Lentamente vuelve el ruido de los tranvías.

74

vista desde cerro la cruz

Tags:

El cerro la cruz es visible desde Santiago y se antepone al San Ramón. Es una excursión de media montaña en verano, pero en invierno hay que estar familiarizado con la marcha con crampones y piolet.

75

Referencias

Dicen que el recién llegado caminó por la Alameda durante horas conversando con extraños. Dicen que en su bolsillo llevaba escritas historias del campo y que nunca se acostumbró al contacto del pie desnudo con el asfalto. Dicen que encontró mujer al día siguiente, que tuvieron cuatro hijos tímidos y un departamento en el piso 27. Dicen que salvó a diez vecinos en el gran incendio, bajándolos uno a uno a cuestas por las escaleras. Dicen que una pequeña calle lleva su nombre y que aún hay quienes ponen flores en su tumba el día de Todos Los Muertos.

76

El Espejo

Todas nuestras caras se reflejaban en el vidrio de las puertas del Metro. En eso estábamos hasta que llegamos a la estación donde el locutor/conductor dijo: “Héroes”. Y ahí estábamos todos reflejados en los espejos de siempre, con las caras de sueño de siempre. “Héroes”, dijo, “combinación línea dos”.

77

Intemperie

Vendí a consignación revistas Quirquincho y Papaya. También vendí en la Vega Central revistas pornográficas que un amigo traía de Brasil, además de Metropolitan y Playboy. El negocio siempre fue incierto. Debí recorrer medio Santiago para poder almorzar y beber un bigoteado decente en San Diego. Los clientes buenos estaban en la Plaza Almagro. Nunca tuve un maldito peso. Siempre usé el mismo vestón brilloso y los pantalones pinzados que me regaló Carlota en Bismark. Qué alegría haberme encontrado con ella ese miércoles. Me llevó a su departamento en Santa Isabel.

78

Vista al Cerro el Plomo y compañia...

Tags:

Foto tomada rumbo al cerro la Leonera

79

Corre, Lucho, Corre

Luis salió corriendo de su casa, agarró una micro en la esquina, luego se subió al último carro en Bellavista de La Florida, emergió en Moneda, corrió a su oficina, marcó la tarjeta de ingreso y su jefe lo esperaba con varias tareas pendientes. Pero no pudo parar y siguió corriendo sin motivo aparente. Ahora es uno de los presurosos transeúntes que forman parte de la fauna céntrica. Cumple circuitos improvisados y pese a que todo el mundo le pregunta por qué corre, él se encoge de hombros y dice no tener tiempo para responder.

80

Vedette Celestial

Tendría que lucir distinta aunque fuera una vez en su existencia. Tendría que sacarse toda la carga de años que llevaba a cuestas. Tendría que acallar todo lo dicho durante siglos. Habría que transformar su pálida belleza en el reflejo de la ciudad que observaba cada día. Sólo tendríamos que llegar hasta la punta del cerro y colocar unos reflectores con ampolletas rojas para que la Virgen se transformara y llegara a ser aquello que nunca sería: la vedette de una fría noche de invierno capitalino.

81

Los Niños del Metrotren

Se golpeaban y se reían de ellos en la misma medida. Saltaban por las líneas del Metrotren y el paisaje de latones y basura les era indiferente. Eran cinco y querían ser cinco por lo menos hasta su adolescencia. Sólo miraban con respeto los viejos postes telegráficos que partían hasta Rancagua. Algo de eso habían escuchado en la escuela y, teniendo once años y nada, era lo más cerca que creían estar de lo infinito.

82

Requiem de Medianoche

Doblo la esquina. Respiro hondo. Las trenzas derramándose en mi espalda me recuerdan que mi cuerpo pugna por escapar del vestido excesivamente brillante. Detengo la mano frente a mi boca y respiro el profundo soplo de la desesperación. Mis manos lánguidas descansan muertas en la roja y estrecha falda y el viento inmóvil se mofa desde la otra esquina. Enfilando por la Alameda, se detiene a mis pies. Una fuerza invisible me precipita dentro, el taxímetro no corre y la oscuridad resguarda al conductor, que sin prisa se sienta a mi lado.

83

Mi primera Gringa

Le digo una serie de mentiras. Que nací acá (nací en Temuco), que soy guía turístico en mis ratos libres (nunca lo he sido). Que, si quiere (y gratis, of course), le muestro la city. Estrujo todo mi inglés para conquistarla. Es tan naturalmente rubia y bella… Le gusta la ciudad que me invento, los datos que suelto, el ritmo con que remontamos el Santa Lucía. Nos miran. La llevo donde siempre. No sé por qué lo hago (nunca lo sé). Es mi primera gringa. Se resiste, pero la doblego igual. Te amo, le digo. Eso sí que es verdad.

84

La Semana del 20

Ahora entiendo el cambio de ánimo del tata en estas fechas. Eso de salir a la calle tempranito y arregladito, con una sonrisa de ésas que no se le ven nunca; ahora entiendo. Es divertido, nunca imaginé que fuera por algo como esto. Es que me sorprendió verlo sentado en esa banca en plena Plaza de Armas con otros camaradas que de seguro ni conoce: toda una tropa de verdes veteranos esperando, con la virilidad que les da la platita de la jubilación en el bolsillo, la llegada de las doncellas que les devuelven los recuerdos de cómo se amaba.

85

Metro Los Héroes

Aquí llega el Metro, atestado de gente como todas las mañanas. Escojo con la mirada desde el andén a mi víctima, mientras repaso mentalmente el plan. Se abren las puertas. El último en bajar es un hombre todavía somnoliento. “Mi víctima”, digo para mis adentros. Él me mira de reojo y entonces ataco: “Hola, ¿cómo está?”, le digo, mientras subo y avanzo por el carro. Él gira. Las puertas se cierran y veo con satisfacción su cara de incertidumbre. Pobre hombre, pensará todo el día quién lo saludó, y yo, no puedo esperar hasta mañana a mi siguiente víctima.

86

No me mires

¿Qué me mira tanto esta señora? ¿Por qué no hace como todos, ver cómo se curva el tren boa, leer avisos? Bien, allá voy. Grandes ojos azul pálido. Diez segundos. Los abre más, sus pupilas se contraen. Veinte segundos. Bajan algunos, interceptando el haz de nuestras miradas. Treinta segundos. Me lloran los ojos, pestañeo. Perdí. Segundo intento. Miro fijo sus zapatos, eso nadie puede soportarlo. Son elegantes, caros, impecables. Levanto la vista y ¡está mirando los míos! Touché. Definitivamente es una profesional.

87

El futuro Incierto del Hotel City

Hace más de un mes cerró sus puertas el Hotel City, y con él el Bar del mismo nombre ubicado en la parte inferior de éste edificio. Instalado en la Calle Compañía, a metros de la Plaza de Armas, el Hotel que ocupaba el edificio construido en 1938, ubicado en el número 1063 de ésta calle, remató todos sus bienes durante las últimas semanas, quedando en éste momento el edificio totalmente vacío.
Ver más: http://www.plataformaurbana.cl/archive/2...

88

Un Segundo

Se paró en la mitad del Paseo Ahumada y comenzó a gritar. Entonces lo comprobó. Sí, es posible detener el mundo por un segundo.

89

Normandie

Mariana y José eran como el día y la noche, tan distintos que en los cuatro años que llevaban en la universidad jamás habían intercambiado palabra. Pero una tarde de lluvia que se encontraron en la boletería del Normandie, descubrieron que tenían muchas cosas en común y decidieron entrar juntos a ver una película antigua. La mayoría de las butacas estaban vacías en la fría sala de cine y los compañeros se sentaron, por primera vez, uno al lado del otro. Cuando apagaron las luces, José miró a Mariana y ella le sonrió segundos antes de que la película comenzara.

90

Mapocho más limpio para el 2009

¿Se acuerdan que el año pasado se anunció un Mapocho limpio para el 2009? Pues bien, hace un tiempo empezaron las obras, como podrán ver en las instalaciones de faena que se ven a lo largo de Avda Andrés Bello.

http://www.plataformaurbana.cl/archive/2...

91

Dostoievsky

Habría observado con detención a las personas salir humeantes de la boca del Metro. Habría atravesado estupefacto la Moneda bajo la lluvia. Pensativo, le habría comprado una sopaipilla a un perro hambriento cerca del Santa Lucía. Habría cruzado alegremente calles inundadas con niños corriendo a su lado. Le habría levantado el puño a los agresivos e invasores automóviles. Habría probado el mejor navegado en La Piojera con unos amigos. Habría llorado y reído, sentado en un banco, mirando la gente, esperando la micro, entumido. Y habría esperado la nieve, en vano.

92

Naturaleza muerta del Parque Forestal

En extraña circunstancia, una estudiante concreta de la Escuela de Derecho y un pintor abstracto del Museo Contemporáneo se enamoraron en un puente del Mapocho. A pesar de que vivieron juntos cinco años, nunca se conocieron. El concepto jamás penetró esa piedra, y la piedra no tuvo la suficiente inteligencia como para descifrar la naturaleza del concepto.

93

Río Mapocho

Verano. Me visitó Oliver, el alemán. Un día, volvió quejándose sobre el raquítico río Mapocho. Yo sabía que era un río “importante”, dijo burlándose. Era verdad. Me avergoncé todo el otoño del hilo turbio que corría miserablemente. No es que yo defendiera al Mapocho, pero ese invierno creció y se desbordó como nunca (recuperando la Alameda, quizás). En primavera, le envié fotografías del Mapocho arrastrando casas y automóviles. ¿Qué creía, que tenemos un río picante? El verano siguiente visité a Oliver para espiar sus ríos.

94

tijerales

Para los tijeral del edificio UNTACD, centro cultural Gabriela Mistral llamado despues, se realizo un asado en la lameda para celebrar los tijerales del edificio.
Hoy en día se esta demoliendo el edificio para poner otro centro cultural, dicen por ahi que se haría un nuevo tijeral en la alameda. Lo importante es reconocer la importancia historica del edificio y participar activamente en la construccion cultural del proximo.

95

Avisos

Faltan veinte segundos. Las palabras se preparan en su garganta. Es su primera vez y está nervioso. Junto a la ventana, Fernando García (junior, 30) acerca su mano a la pierna de Magaly (secretaria, 27). De pie, frente a una de las puertas, Rodrigo Navas (estudiante, 12) piensa cómo decirle a su padre, Raúl Navas (abogado, 40), que tendrá que repetir de curso. Diez segundos, el sudor frío en la espalda, las palabras adquiriendo consistencia. El Metro se detiene y su frase triunfal “estación Baquedano, lugar de combinación con línea 5” pasa desapercibida entre dos cachetadas

96

En proyecto tercer rascacielos para Santiago: Parque Arauco

Los rascacielos llegaron para quedarse. A la nueva fisonomía que tendrá en centro financiero de Santiago se le sumaría muy pronto un tercer referente, esta vez más hacia el oriente. Esto ya que el grupo operador de Mall Parque Arauco está evaluando construir un rascacielos en terrenos cercanos al centro comercial.
Ver más: http://www.plataformaurbana.cl/archive/2...

97

Holocausto

Una vez abierta la entrada comencé a bajar por las frías escaleras hacia la oscuridad. ¡Cuánto tiempo había pasado! Los líquenes cubrían gran parte de las paredes, la humedad se sentía en el aire. Llegando al primer nivel, iluminé con mi linterna una gran bóveda alargada, una especie de túnel cubierto de hermosos mosaicos. Hubiera pensado que era un sistema de navegación subterránea, pero era tal la claridad del agua que me permitió ver los rieles en el fondo. Esta especie de tren cubría kilómetros y kilómetros, como un torrente sanguíneo de la tierra.

98

Santiago de la Nueva Extremadura

Éste es el lugar. Aquel río nos brindará agua y desde esta cima veremos si el enemigo se aproxima. Luego haremos calles anchas para evitar los atochamientos. El río mantendrá su cauce. Castigaremos a quien ose ensuciarlo. Construiremos alcantarillas que sean capaces de beber las aguas lluvias, precaviendo inundaciones. Ubicaremos el aeropuerto retirado y hacia el sur, evadiendo la neblina. Desapareceremos uno o dos cerros para ventilar la cuenca y evitar el smog. Quiero que la Plaza de Armas sea inmensa, un parque. ¿Qué opina Gamboa, estaré exagerando? ¿Sí?

99

Los inmobiliarios en Ciudad Parque Bicentenario, Cerrillos

Uno de los proyectos emblemáticos que se desarrolla actualmente en la ciudad de Santiago, en miras al 2010, es el de la Ciudad Parque Bicentenario en Cerrillos. Emblemático desde diversas caras, tanto por las confrontaciones con quienes se opusieron al cambio de uso del Aeropuerto de dicha comuna, como por el carácter de proyecto-carta-de-oro del gobierno de Lagos y Bachelet y de los ministros Ravinet y Poblete del MINVU. Hoy día el proyecto se encuentra en ejecución, habiéndose inaugurado ya las primeras 10 Ha.

100

Inventario

Martirio se levanta y cuenta sus dedos, de izquierda a derecha, de abajo hacia arriba. La noche anterior ha soñado que le amputaban las piernas y teme haber dejado algo más que sudor en la vigilia. No sería la primera vez. Cada noche sueña algo distinto y siempre falta algo cuando despierta. Una foto de Santiago Centro en 1953. Lo anota en su diario y respira tranquilo. Su padre se pasó toda la vida estudiando esas extrañas desapariciones y ésa fue la fórmula que encontró para convivir con ellas. Agónico le reveló su último descubrimiento: los sueños roban cachureos.

101

Los Monos de Baquedano Manipulan la Mente

Nos bajamos en el andén, tú pensando en llegar y yo en el momento en que nos despediríamos. Ese día pensaba dejarte, no por falta de amor, sino por miedo. Sí, ese miedo que me perseguía desde que cumplimos dos meses. Sonó el timbre y llegamos a Baquedano. Una llamada me salvó de tus cariños, esos que seguramente me harían arrepentir. Te reíste de las caras de los monos que hay en las paredes. “No tienen concepto”, dijiste. Yo sólo me reí. Me reí de mí, de cómo en estos años me volviste dependiente y ya no era capaz de dejarte.

102

Falta de Sueño

Chofer maneja malhumorado luego de cuatro horas de sueño (la bruja). Escolar sube medio dormido luego de tres (la pololita). Chofer lanza monedas por la ventanilla. Escolar dice improperios sin ningún recato. Chofer detiene la máquina, insulta mejor que el muchacho. Escolar intenta avanzar hacia el fondo. Chofer saca barrote que oculta bajo el asiento (nunca se sabe con los delincuentes). Escolar saca navaja que lleva muy a mano (la gente está tan mala). Chofer golpea a escolar, escolar punza a chofer. Ambos reposan en la posta.

103

Flautista en la Oscuridad

Una inyección de penicilina lo dejó ciego cuando niño. Estudió ingeniería en sonido, pero luego del Golpe Militar le quitaron la beca. Lleva 20 años tocando suaves melodías con su flauta dulce en Providencia y, cuando hace calor, usa un simpático quitasol de papel para evitar las quemaduras en su blanca piel. Tiene 55 años, tres hijas y un perro. Extraña los azules del cielo, pero está feliz con su vida. Hoy no distingue ni las sombras, pero a veces cuando sueña, ve todo tan claro como en aquellos días de infancia perfecta.

104

Otro punto

Tags:

Otro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro punto

105

Bellavista: ¿Un nuevo Barrio Universitario en Santiago?

Si hace 20 años alguien hubiese caminado, entre grandes casonas, por las calles República o Ejército, difícilmente habría imaginado que hoy día el sector conocido como el “Barrio Universitario de Santiago” recibiría más de 120.000 estudiantes diarios, que acuden a universidades, institutos, centros de formación técnica y colegios del sector. Y es que un barrio y su rol en relación a la ciudad pueden cambiar en unos cuantos años radicalmente.

106

Cafe pepito

Tags:

Que café más bonito por dios

107

La Escenografía

Aquí estoy con mi airecito francés, frente a la estatua de Ícaro y Dédalo. Una vez te mentí. No soy pariente de la Rebeca Matte, quería darle un poco de glamour a mi imagen. Cuando llegues, me vas a mirar con esa indolencia que me hace más pequeña. Tomaremos el Metro. Observaré mi rostro reflejado en las puertas. Observaré el tuyo, que mira otros rostros. Llegaremos a mi departamentito con patio interior. Lo elegí porque era lo más parecido a una casa. Elegí el museo para esperarte. Siempre es necesaria una buena escenografía para un mal guión.

108

Jaque Mate

“¡Ándate a la mierda, infeliz!”, le gritó ella, justo antes de escupirle el rostro, abofetearlo y salir dando un portazo. El campeón no intentó detenerla. Se quedó un buen rato en su habitación, tranquilo, pensando. Luego, tomó el tablero y caminó lento por Ahumada. Compró cigarros donde siempre, sin dejar de repasar la escena, hasta que llegó a la plaza y se ubicó en el sitio acostumbrado. Le dio un par de vueltas al asunto, mientras despachaba simultáneamente a seis rivales, y al fin llegó a una conclusión: tantos años estudiando... y ningunas defensa ante ese ataque.

109

Último Asiento

Disfrutaba de ese baile con su amado. Ambos descalzos, ojos cerrados, luz tenue. De pronto, se sintió remecida. Abrió los ojos para encontrar su mirada, pero lo que encontró fue la mirada de la gente y al joven a su lado tratando de despertarla para que sacara la cara de su hombro y lo dejara bajar. Unos niños se reían descarados. Sintió la cara ardiendo, limpió la saliva en la boca, miró por la ventana para ver cuánto le faltaba, sacó un libro de la cartera, puso cara de intelectual y siguió hasta Plaza Italia.

110

Rutina Asumida

Don Arturo cierra la puerta de su casa tras de sí, en Alameda 1158. Camina en dirección a La Moneda, cruzando la avenida en la que alguna vez azuzó a las masas desde el balcón de su hogar, época en que fue catalogado como “El León”, nombre que calzaba con su rugir al viento líneas colmadas de idealismo mesocrático. Lo que implican estos recuerdos lo pone melancólico, al tiempo que espera que los semáforos le den verde. Hasta siente lástima por él mismo, pero finalmente acepta que el trabajo como estatua tras el Palacio debe cumplirlo con brioso estoicismo.

111

El nuevo conflicto de la Villa San Luis

La Villa San Luis, ubicada en la Comuna de Las Condes a un costado de la Avenida Presidente Riesco y construida durante el gobierno de Allende por la CORMU, se ha visto a lo largo de su historia numerosas veces en medio del debate público, lo que no es de extrañarse dada su privilegiada ubicación y un valor del suelo que crece a cada minuto, volviéndola centro de atención de numerosos actores.

112

Los Hombres Oscuros

La comunidad de los seres oscuros no necesita transporte porque está a un metro del Metro. Los vi por primera vez entre Moneda y Los Héroes. Un anciano y un niño caminaban por los túneles. Yo no estaba borracho y tampoco tengo mucha imaginación. Imaginación habría sido si me hubiese ido con ellos después de conversar acerca de sus intereses. Dijeron que preferían el anonimato y les encontré razón. No quise divulgarlo con entrevistas por la televisión. Preferí el bajo perfil y estas líneas tómenlas como un desahogo. El viejo murió y el niño recién conoce las calles.

113

Estatua de Sal

Paseo Las Palmas, 2 PM, sol que achicharra. La presa inmóvil en la mira. La cazadora se acerca acechante. La presa recibe dos monedas y voltea, estereotipado, perfecto robot. La cazadora alza cuatro centímetros el jumper, humedece labios, adopta pose de torero. Presa estática hace caso omiso. Cazadora recurre a mohín y a micromeneo axé. Presa destella indiferencia. Cazadora le busca los ojos. Dispuesta a enturbiar su deseo, desabrocha blusita escolar y arroja otra moneda. Presa trastabilla en el pedestal. Cazadora anota un punto.

114

Johnny Rotten

El Johnny Rotten camina pateando basureros por Plaza Italia. Todas las minitas andan tras él. Se pasea con su mohicano rojo y su chaqueta The Exploited. Le pegó a un skinhead en Maipú y a un hardcore en Indepe. Un día llegó con un bate al Bar de René y se paró con todos los chascones. Es muy punkie, el más rudo. Pero Johnny Rotten llega a casa, se despoja de su anárquico uniforme, ayuda a su hermanito a hacer la tarea, poda el césped, compra el pan, cuida a su abuelita. Es muy buen cabro.

115

Tímido de Segunda

Innumerables veces pensé en acercarme y preguntarte el nombre al regresar del trabajo. Siempre estabas ahí, en la estación Los Leones, callada, con tu delantal verde, abrazando los diarios de la tarde para abrigarte. Entre la multitud anónima pasaba por tu lado sin que me vieras y miraba tus ojos negros y grandes cada día, hasta que, sin que fuera noticia, ya no estabas. Te reemplaza una señora que grita el nombre del diario. El mismo diario que te daba calor y que yo nunca me acerqué a comprarte, no por timidez, sino porque lo leía en la oficina.

116

La Siega

Mientras pudo sostener la mano, pedía dinero en las micros. Cuando la situación empeoró, lo internaron, pero no se pudo frenar el crecimiento. Optaron por llevarlo a una vieja casa en Catedral. Lo habían dejado con la mano en alto y gente del sector le traía de comer. A las semanas lo olvidaron. Poco antes de su muerte, salió un reportaje en el diario, junto a una foto de un dedo que asomaba por la ventana del segundo piso. “El dedo de Dios”, se titulaba. Pero antes que alcanzaran a entrevistarlo, la construcción se vino abajo. Entonces comenzó el Caos.

117

Centro Cultural Estación Mapocho

Centro Cultural Estación Mapocho se ubica en PLaza de la Cultura s/nº, Santiago.
Es un espacio patrimonial destinado a albergar y difundir actividades culturales y conferencias internacionales. Posee junto a su indudable valor arquitectónico (su edificio es Monumento Nacional) un enorme valor emocional para los chilenos, puesto que es el primer Centro Cultural de Chile en democracia. Actualmente recibe cerca de un millón de visitas al año en sus 20 mil metros cuadrados.
Su teléno es el (562) 7870000.

118

El Parque

Un día, como a los ocho años, caminaba con mi padre hacia el parque O’Higgins. Me sentía muy alegre, porque él no acostumbraba sacarme a pasear. Cruzando San Ignacio, se detuvo un auto con un señor de bigotes. A su lado, una rubia princesa. Ella me sonrió, después se alejaron. Mi padre me dijo: “¿Qué miras? Olvídalo. No son como nosotros”. Y me apuró del brazo. Después se desvió al primer bar que encontramos, pidió una cerveza para él y una Bilz para mí. Luego se tomó otra y otra. Nunca llegamos al parque.

120

La Iglesia de la calle Recoleta

La niña del planchado llegó muy agitada. No era la Oti de siempre, alegre y desenfadada. Su voz era temblorosa. La hice sentar, le di agua y pedí me explicara lo sucedido. Balbuceante habló: “Antes de la pega, pasé a la Iglesia La Recoleta. Estaba compenetrada con mis manos en la cara rezando, cuando un pato malo me puso cortaplumas y dijo: ‘¡Ya pos loca, tírate unas monedas!’. No sé de dónde saqué palabras y dije: ‘¡Espérate pos loco!, ¿no vis’ que estoy rezándole a la Virgen?’. Miré de reojo y no lo vi más. ¿Cree que fue un milagro?”.

121

Rigor Mortis

Eva pasea por el luto de rigor del Cementerio General de Santiago y recoge las heladas sonrisas de cartón. En cada calle observa postales del más acá, daguerrotipos de frente y perfil para que los difuntos recuerden. Trae juguetes para que el angelito no se aburra, que se acuerde del viejo pascuero. Todos los años Eva saluda a su niño, invita a los vecinos colgando tarjetas en los vidrios de los nichos, reparte sorpresas y, entre serpentinas, se retira a un rincón para observar los juegos, como un allanamiento de mirada in memoriam de esos corazones ya difíciles de estremecer.

122

La Basílica de los Sacramentinos: El "Sacre Coeur" de barrio San Diego

La primera satisfacción de vivir en el temido centro de la capital la tuve la segunda o tercera noche, al descubrir que desde mi ventana (séptimo piso), mirando hacia el poniente de la ciudad, se alzaba majestuoso y altivo un palacio románico de altas convexidades bizantinas, tenuemente iluminado por las luces amarillentas de las calles de una postal que semeja mas bien un retrato mate del Santiago de aquellos tiempos en que las noticia seguía siendo la primera gran conflagración en Europa.

123

"PANCHO CAUSEO": MÁS DE UN SIGLO DE CHILENIDAD AL CHANCHO

Es común que algunos restaurantes santiaguinos presuman de representar tradiciones de chilenidad y de cultura urbana. Es un cliché con cierto valor y comodidad pues, además de ahorrarle al locatario grandes gastos en decoraciones sofisticadas o conceptos de ambientación, permite darle de inmediato al negocio una connotación de empatía que garantiza las visitas de cierto tipo de comensales y, además, sirve de anzuelo a los turistas pajarones.

124

LOS LEONES DEL SANTA LUCÍA: MUDOS RUGIDOS DE UNA LARGA HISTORIA

Por el lado de la antigua calle del Bretón, actual Santa Lucía y justo frente al empalme con Agustinas, se encuentra aquél acceso que, antaño, fuera el principal en el paseo del cerro. Dos leones de magnífico aspecto lo vigilan desde hace un siglo, uno a cada lado de la entrada. Sin embargo, su historia y su presencia en el paseo del Cerro Santa Lucía se remontan a los orígenes del mismo, cuando estaban ubicados en un sitio muy distinto dentro del conjunto.

125

BENDITO RETAZO DEL PRIMITIVO COMERCIO URBANO, SOBREVIVIENDO EN LA ESTACIÓN CENTRAL

Estación Central tiene enclaves de tiempos perdidos en todos sus rincones; vórtices inmaculados, sobrevivientes de épocas, de eras que ya no son nuestras. La animita de Romualdito, por ejemplo, permitió conservar el único trozo original del antiquísimo muro en que se hallaba, que dividía el recinto de la vieja estación de ferrocarriles con la calle Borja. Y, por allá por Toro Mazotte, vivió el fallecido maestro folclorista Nano Núñez, aprendiendo cueca de niño con sus vecinos de un cité del frente a su casa.

126

"CLUB COMERCIO ATLÉTICO": EL REFUGIO DE LAS CUECAS DEL BARRIO MATADERO

Hay todo un mundo detrás de esa vieja puerta y por el estrecho pasillo de calle San Diego 1130, casi en la esquina de Avenida Matta. Un mundo antiguo, fantasmal y nostálgico. Es un universo de color sepia, como de hombres usando ese fino bigotito de las fotografías antiguas y sobrero de hallulla.

127

EL BAR "DON RODRIGO"... SIMPLEMENTE, LO MEJOR

"Don Rodrigo" es mi bar favorito de Santiago, desde hace varios años, como lo es también para los innumerables rostros que se me hacen conocidos por allí y se me aparecen en cada jornada, sea día de semana, viernes o sábado. Siempre asomarán por sus puertas, salvo el domingo, cuando el local no abre.

128

DESDE "EL SANCHO PANZA" A "LA PUNTA" DE SANTA ROSA

Por varios años, casi 20 según quienes le conocieron, existió en Santa Rosa a escasos metros de la Alameda Bernardo O'Higgins, por la vereda oriente, un famoso bar-restaurante llamado "El Sancho Panza", que ofrecía comida española como especialidad de la casa.

129

Caminando Providencia

caminando caminando caminando caminando caminando caminando caminando caminando caminando caminando caminando caminando caminando caminando caminando caminando caminando caminando

1

tijerales

Para los tijeral del edificio UNTACD, centro cultural Gabriela Mistral llamado despues, se realizo un asado en la lameda para celebrar los tijerales del edificio.
Hoy en día se esta demoliendo el edificio para poner otro centro cultural, dicen por ahi que se haría un nuevo tijeral en la alameda. Lo importante es reconocer la importancia historica del edificio y participar activamente en la construccion cultural del proximo.

2

Santa Lucìa

Todo dormía en la estación. Pasos solitarios bajaron despacio la escalera hacia el andén, oscuro como una sombra. Llegó abajo para quedar esperando, inmóvil, fuera del alcance de las luces. El último tren hacia San Pablo interrumpió el silencio de la oscuridad reinante. De uno de los carros bajó un hombre delgado, pálido y vestido de negro. Llevaba un sable japonés desenvainado. El hombre que esperaba avanzó hacia él, extrayendo un arma similar de su abrigo, mientras lo miraba. Ambos adoptaron la posición de guardia y sus katanas reflejaron la escasa luz que quedaba...

3

Tímido de Segunda

Innumerables veces pensé en acercarme y preguntarte el nombre al regresar del trabajo. Siempre estabas ahí, en la estación Los Leones, callada, con tu delantal verde, abrazando los diarios de la tarde para abrigarte. Entre la multitud anónima pasaba por tu lado sin que me vieras y miraba tus ojos negros y grandes cada día, hasta que, sin que fuera noticia, ya no estabas. Te reemplaza una señora que grita el nombre del diario. El mismo diario que te daba calor y que yo nunca me acerqué a comprarte, no por timidez, sino porque lo leía en la oficina.

4

De Mall

Ella se probó varios vestidos de noche mientras yo revisaba unas chaquetas de cuero. Tras eso, nos detuvimos sospechosamente más tiempo del habitual frente a las argollas de una joyería. Oscurecía ya, mientras paseábamos por el cine, evaluando cuál de las películas allí exhibidas compraríamos pirateada en Ahumada. Ya se acababa el día y aceleramos para alcanzar a tomar el último viaje del Metro. Llegamos a nuestra estación felices, de la mano, aun sabiendo que nos quedaban más de quince cuadras de camino. Por suerte nos alcanzó la plata para un par de sopaipillas.

5

Falta de Sueño

Chofer maneja malhumorado luego de cuatro horas de sueño (la bruja). Escolar sube medio dormido luego de tres (la pololita). Chofer lanza monedas por la ventanilla. Escolar dice improperios sin ningún recato. Chofer detiene la máquina, insulta mejor que el muchacho. Escolar intenta avanzar hacia el fondo. Chofer saca barrote que oculta bajo el asiento (nunca se sabe con los delincuentes). Escolar saca navaja que lleva muy a mano (la gente está tan mala). Chofer golpea a escolar, escolar punza a chofer. Ambos reposan en la posta.

6

Cristo en el Metro

Vi a Cristo en el Metro, es lindo y de mirada celeste. Tiene el pelo largo y rubio. Miraba los avisos del carro como mirando las estrellas. Seguramente nadie se dio cuenta de que era Él. Sólo yo. Nadie lo miraba. Sólo yo. Nadie tiene idea de que anda dando vueltas por las estaciones del Metro y que para camuflarse usa una mochila verde y un beatle rojo. Y que va a la universidad, seguramente a la Usach porque ahí se bajó. Cuando se fue me cerró un ojo. Seguramente me tiró una bendición.

7

Cafe pepito

Tags:

Que café más bonito por dios

8

El Espejo

Todas nuestras caras se reflejaban en el vidrio de las puertas del Metro. En eso estábamos hasta que llegamos a la estación donde el locutor/conductor dijo: “Héroes”. Y ahí estábamos todos reflejados en los espejos de siempre, con las caras de sueño de siempre. “Héroes”, dijo, “combinación línea dos”.

9

Normandie

Mariana y José eran como el día y la noche, tan distintos que en los cuatro años que llevaban en la universidad jamás habían intercambiado palabra. Pero una tarde de lluvia que se encontraron en la boletería del Normandie, descubrieron que tenían muchas cosas en común y decidieron entrar juntos a ver una película antigua. La mayoría de las butacas estaban vacías en la fría sala de cine y los compañeros se sentaron, por primera vez, uno al lado del otro. Cuando apagaron las luces, José miró a Mariana y ella le sonrió segundos antes de que la película comenzara.

10

La Selva

El vagón estaba lleno de tigres apestados, leones de terno mirando sus relojes, una que otra serpiente mirando feo, monos aferrados a la barra de acero, cocodrilos escuchando personal y, escondido en la fauna selvática, otro cordero como yo. Me acerqué y le pregunté de dónde era. “De Conce”, me dijo, “¿y tú?”. “De Rancagua”. Fue mi compañero de viaje hasta Los Héroes. Hoy, después de un año, me fijé en un león de rasgos ovejunos. “Lo cambió”, pensé, “la jungla lo cambió”. Probablemente, él debe haber pensado lo mismo, al ver mis garras, mi terno y mi reloj.

11

Cortometraje

Aquí estaba el depto de un gran amigo, sede de memorables carretes, que sirvió además de locación principal para mi segundo cortometraje (aptamente titulado "2"). El cortometraje anduvo en un par de festivales, incluyendo uno de cine experimental en París, de donde fue a dar a la Feria del Arte de Moscú, teloneando un largo basado en una novela escrita por un ruso que vio mi trabajo en ese festival. Mi amigo ahora vive en otro lado, feliz con su mujer, su hija, y un gato llamado Osama.

12

Atraco al Desnudo

Las cinco de la madrugada. La reunión fue interesante: desaprobaron el desnudo inmoral. Abrió la puerta del auto. Un empujón lo arrojó violentamente al asiento. “¡No grite!”, amenazó una voz. “Buena ropa”, observó el sujeto ya instalado al volante, “¡entréguemela!”. Desvistióse pidiendo al cielo un patrullero. Fue escuchado. Desde su moto, un policía dijo: “Acabe luego con eso. Despejen el área”. El sujeto hizo partir el auto. Cerca del Museo de Arte Contemporáneo le ordenó bajar. Escuchó gritarle al huir: “¡Diviértete viejo…! ¡Relájate...!”.

13

Game Over

“Siempre me pierdo en esta maldita estación”, me dijiste como pidiendo disculpas. No sé para dónde está el norte o el sur, ni cuál es la salida hacia Ahumada. La gente pasaba rápida a nuestro lado. Otras vidas, otras historias que no conoceríamos. Dije lo que tenía que decir. Tú casi no hablaste, pero tus ojos lo decían todo. Nuestras vidas se cruzaron, como los trenes allá abajo. Sólo eso. Sólo tocarnos con la mirada para después partir cargando nuestra costra de soledad. Salí al infierno del centro como un autómata. Eran las siete, y comenzaba a llover.

14

Barrio Cívico: Identidad Nacional amenazada, la Participación Ciudadana llega a tiempo esta vez

El artículo a continuación esta basado en la noticia sobre el Decreto Exento Nº 462 promulgado el día 17 de Marzo de 2008 en el Diario Oficial, firmado por Yasna Provoste, ministra de Educación, por orden de la presidenta de la República, mediante el cual y en base a la Ley Nº 17.288 se declaró “Zona Típica y Pintoresca” el sector denominado Barrio Cívico-Eje Bulnes-Parque Almagro de la comuna de Santiago.
Ver más: http://www.plataformaurbana.cl/archive/2...

15

Proximidad Real

La vez que se cayó el puente El Cerro sobre el Mapocho fue una gran ironía: no porque los ingenieros hubieran jurado que su construcción era impecable, ni porque las autoridades aconsejaron a la población permanecer tranquila, ya que nada sucedería; sino porque, en ese momento, cien autos -de los cuales la mayoría eran nuevos y opulentos, incluidos poderosos todoterrenos y lujosos deportivos- se dejaron caer sobre los vagabundos que vivían angustiados debajo del puente. En ese momento, los ricos verdaderamente aplastaron a los pobres.

16

Todo sobre el Costanera Center

A pesar de que estos últimos días hemos sabido de muchas modificaciones en este proyecto y su entorno, como por ejemplo que 2 de sus 4 torres no se construirán al menos mientras la crisis económica no lo permita, en este video se puede ver de manera bastante detallada como será este mega-proyecto urbano, sobre el que se ha especulado mucho, pero se ha entregado muy poca información.

http://www.plataformaurbana.cl/archive/2...

17

Centro Cultural Estación Mapocho

Centro Cultural Estación Mapocho se ubica en PLaza de la Cultura s/nº, Santiago.
Es un espacio patrimonial destinado a albergar y difundir actividades culturales y conferencias internacionales. Posee junto a su indudable valor arquitectónico (su edificio es Monumento Nacional) un enorme valor emocional para los chilenos, puesto que es el primer Centro Cultural de Chile en democracia. Actualmente recibe cerca de un millón de visitas al año en sus 20 mil metros cuadrados.
Su teléno es el (562) 7870000.

18

Perfidia

Amanece. El cerro San Cristóbal me mira, cínicamente, con ojos de virgen.

19

La Escenografía

Aquí estoy con mi airecito francés, frente a la estatua de Ícaro y Dédalo. Una vez te mentí. No soy pariente de la Rebeca Matte, quería darle un poco de glamour a mi imagen. Cuando llegues, me vas a mirar con esa indolencia que me hace más pequeña. Tomaremos el Metro. Observaré mi rostro reflejado en las puertas. Observaré el tuyo, que mira otros rostros. Llegaremos a mi departamentito con patio interior. Lo elegí porque era lo más parecido a una casa. Elegí el museo para esperarte. Siempre es necesaria una buena escenografía para un mal guión.

20

Diario Vivir

Esa mañana desperté casi congelado. Lentamente abrí mis ojos. Estaba en plena Plaza de Armas. Los cerré nuevamente y comencé a hacer memoria de cómo había llegado ahí. Vino a mi mente mi despedida de soltero, pero era un recuerdo muy lejano. Luego recordé a mis compañeros de trabajo. Con ellos conocía de memoria todas las picadas del centro. De repente, al sentir un papel de diario caer desde mis piernas, volví en mí: era un simple mendigo que, para pasar el frío, había bebido una botella de vino que por suerte había encontrado en un basurero.

21

Teatro del Puente

El puente Vicente Huidobro, donde funciona el Centro Cultural Teatro del Puente, fue declarado Monumento Histórico bajo el decreto D.E 824 de 29 de julio de 1997. Este Monumento pertenece al conjunto de puentes metálicos sobre el río Mapocho, que fueron instalados sobre el río entre los años 1889 y 1893 siguiendo en su materialidad y diseño las líneas imperantes en Europa de mediados del siglo XIX.

22

Corre, Lucho, Corre

Luis salió corriendo de su casa, agarró una micro en la esquina, luego se subió al último carro en Bellavista de La Florida, emergió en Moneda, corrió a su oficina, marcó la tarjeta de ingreso y su jefe lo esperaba con varias tareas pendientes. Pero no pudo parar y siguió corriendo sin motivo aparente. Ahora es uno de los presurosos transeúntes que forman parte de la fauna céntrica. Cumple circuitos improvisados y pese a que todo el mundo le pregunta por qué corre, él se encoge de hombros y dice no tener tiempo para responder.

23

Ha llegado el ‘bicing’ a Providencia

Próximamente se podrá comenzar a circular por Providencia en bicicleta pública al pagar una cuota mensual o anual que incluye un casco. Este sistema busca complementar la red de ciclovías que forman parte de los parques lineales de Providencia para convertir a la bicicleta en una verdadera opción de transporte comunal. Luego del éxito que ha tenido en ciudades como Paris, Viena, Barcelona, Estocolmo, entre otras, Providencia será pionera a nivel continental en implementar la iniciativa.

24

Último Asiento

Disfrutaba de ese baile con su amado. Ambos descalzos, ojos cerrados, luz tenue. De pronto, se sintió remecida. Abrió los ojos para encontrar su mirada, pero lo que encontró fue la mirada de la gente y al joven a su lado tratando de despertarla para que sacara la cara de su hombro y lo dejara bajar. Unos niños se reían descarados. Sintió la cara ardiendo, limpió la saliva en la boca, miró por la ventana para ver cuánto le faltaba, sacó un libro de la cartera, puso cara de intelectual y siguió hasta Plaza Italia.

25

Ruby Reencarnada en una Mendiga

Llevaba sentada horas, observando ir y venir a trenes sin decidir qué hacer. Los miraba desde lejos con el riel como punto de fuga. Comenzaba a construir su propio cuadro gris. Y verde, cómo le gustaba el verde. Imaginaba la Estación Central añeja, insípida, descuadrada. Tenía esa manía de abstraerse de la realidad, de buscar un pasaje en su memoria inventada y reformar el alrededor. Su cuerpo triste y su ropa oscura harían pensar que rezaba. Sin embargo no estaba triste, ni menos rezaba. Dejaba pasar sus días así: siempre estampados por el humo y los silbidos de frenos.

26

El Patio de los Naranjos

A veces entro al Patio de los Naranjos, cierro los ojos y me acuerdo de ti... ¡Te veiai tan guapo con el uniforme y las botas lustraditas...! Los nuevos se ven igual de lindos que voh’, pero son más serios, más altos y ni me miran cuando cruzo el patio... ¿Te acordai cómo me gustaban los aviones? Ahora pasa uno y me agacho por si acaso... Perdóname, mi amor, que no vaya al cementerio... ¡Es que las viejas me miran raro en las marchas! Y eso que me veo más lindo que la cresta con los vestidos de mi hermana.

27

Lo Hago por Ella

Varias veces me lo ha preguntado. Que por qué voy en Metro a verla, si es sólo una estación. Pensará que soy flojo. Mejor así. No sabe que le conviene. Que lo hago por ella. Que el túnel y sus luces blancas y moradas me ayudan a separar las cosas, a ser quien quiere que yo sea. Que me entierro en Manuel Montt enamorado de su padre y emerjo en Pedro de Valdivia enamorado de ella.

28

Los Hombres Oscuros

La comunidad de los seres oscuros no necesita transporte porque está a un metro del Metro. Los vi por primera vez entre Moneda y Los Héroes. Un anciano y un niño caminaban por los túneles. Yo no estaba borracho y tampoco tengo mucha imaginación. Imaginación habría sido si me hubiese ido con ellos después de conversar acerca de sus intereses. Dijeron que preferían el anonimato y les encontré razón. No quise divulgarlo con entrevistas por la televisión. Preferí el bajo perfil y estas líneas tómenlas como un desahogo. El viejo murió y el niño recién conoce las calles.

29

La Bolsa y la Vida

Como todas, nací pura. Como todas, también, me entregué fácil a la vida, arrastrándome sucia por las calles, perdiéndome semanas enteras en los baldíos para que abusaran de mí los perros y los niños en sus pichangas. Pero vino el viento y me elevé por sobre las piedras con mi transparencia plástica, con mis heridas. Llegué no sé cómo al Parque O’Higgins y hoy pertenezco a un sólo hombre, a un marginal que supo encontrar en mí a su compañera, a su protectora en los días de lluvia, aquí arriba en su cabeza.

30

El nuevo conflicto de la Villa San Luis

La Villa San Luis, ubicada en la Comuna de Las Condes a un costado de la Avenida Presidente Riesco y construida durante el gobierno de Allende por la CORMU, se ha visto a lo largo de su historia numerosas veces en medio del debate público, lo que no es de extrañarse dada su privilegiada ubicación y un valor del suelo que crece a cada minuto, volviéndola centro de atención de numerosos actores.

31

Un trato Inconveniente

El trato con la bruja había resultado: más de quinientos años en el futuro y... ¡vivo! Sus pensamientos fueron al pasado: Santiago de La Nueva Extremadura, ciudad de verde y frondosa vegetación, aguas claras y cielo intensamente azul. Despertó de su largo sueño el arrogante Pedro y pensó en todo lo que podría hacer ahora, que ya no tendría que librar batallas ni ganar honores. Trató de mover su cuerpo, pero estaba inmóvil, pétreo. Miró a su alrededor y lanzó un grito de espanto y dolor: “¡Bruja malvada, de qué sirve mi alma dentro de una estatua!”.

32

Lápiz

Me compré un lápiz en San Diego. Con dos pequeños orificios para acomodar los dedos. Gustaba escribir con él diversas historias. Mi lápiz me daba seguridad. Confiaba ahora más que nunca en lo que decía. Conocí entonces a una mujer encantadora. No resistí el impulso de escribirle cartas. Ella se enamoró de mí, o de mis palabras, nunca lo supe. Y llegó el día en que a mi lápiz se le acabó la tinta. Desde entonces ella no se interesa en mí y todo volvió a ser como antes.

33

Marcas en Providencia

Desabotoné su camisa más rápido de lo habitual y lo abracé fuerte. Era la última vez que nos veríamos y no había tiempo que perder. Lo tiré en la silla, lo miré a los ojos y lo hicimos: nos tatuamos las iniciales de nuestros nombres en la espalda del otro. Salimos del Paseo Las Palmas algo extasiados por lo que habíamos hecho. Nos dimos un último beso, y luego se subió a un taxi rumbo al aeropuerto. Estaba casado y era francés. Nada que hacer.

34

Orgullo Ciudadano: Subcentro Las Condes

Desde que tengo memoria, hoy día por primera vez me sentí realmente orgulloso al conocer un espacio urbano en Santiago: ni más ni menos que el Subcentro Las Condes. Sin ser un usuario constante y sin saber demasiado de cómo funciona, me dio la sensación de que este proyecto en verdad la lleva.
Ver más: http://www.plataformaurbana.cl/archive/2...

35

Vida Goteada

Parado en la barra del Haití, observo a aquel hombre parado frente a mí, que viene a diario desde hace mucho. Llega temprano y puntual. Apenas lo ve, la niña grita: “Té goteado simple para servir”. En jerga significa té con leche, con poco y nada de té y casi sin leche. Lo bebe con una tableta de sacarina, que endulza pero no tanto. Termino mi té y salgo. También él. Me pregunto si su vida será como su té: un poco de todo, sólo que sin sustancia. Amores, sabores y aromas a medias. Vida goteada simple.

36

Ciudad Hambrienta

El vagabundo se arrellanó en la covacha de cartón improvisada en pleno Parque Forestal. “Hace más frío que la cresta”, pensó, desesperado. Era cierto. La brisa invernal cortaba como un cuchillo. Los informes de tiempo pronosticados para esa noche auguraban una temperatura mínima de menos un grado. El hombre, entumecido hasta los huesos, consiguió quedarse dormido. Tuvo un sueño extraño. Intentaba escurrirse de las manos de un Polifemo, un gigante mayestático y monstruoso. Al día siguiente sus cuatro perros le cubrieron la cara de lengüetazos para despertarlo.

37

Café con Sonrisa

Abajo vive la italiana. Me la he topado pocas veces y nunca me ha dirigido palabra. Impredecible. El viernes la seguí, caminaba con ritmo de centro y su manoseado pelo oscuro la perseguía, involucrando mis ojos. Al llegar a Teatinos con Huérfanos, entró en un café y se vistió de rojo. Ordené un capuchino y no me reconoció. Lindo rostro, claros ojos y una perfecta postura de burdel; brusca intención de ser amable. Dudé, pero dije buenos días. Respondió con rouge y una sonrisa de barra. El café era amargo, el segundo también. Sonreímos.

38

Versos del Ciudadano

Se casaron y pusieron un carro de completos en Gran Avenida. Pero el negocio no andaba bien. Pablo, sonriendo, le repetía a su mujer: “Todo lo llenas tú, Gaby. Todo lo llenas”. Gabriela, conociéndolo, le respondía que esa sonrisa era una forma de llorar con bondad, pero él sacudía la cabeza. Llegó el primer hijo, que como dijo su madre al verlo, tenía un profundo mirar de pichón, de túnel y de automóvil sentimental. Así que le pusieron Vicente. La primera vez que lo llevaron al carro, el viento inundaba de un olor a completos calientitos toda la Gran Avenida.

39

Santoago Oriente

Kali camina por Estación Central con sus cuatro brazos al viento y su camiseta de Ronaldinho. En una mano sostiene una espada y en la otra un bolso escrito en sánscrito comprado en Bandera. Almuerza chapsui y mongoliana en San Pablo, bajo la mirada sonriente de un gordinflón Buda de porcelana. Recorre la ciudad en micro: Alameda, Mapocho, Gaza y Seúl. En Patronato regatea telas de Don Abdul y conversa con un opositor de Kim Jong II. Termina la jornada en el motel de Margas yaciendo amorosamente con su Shiva envueltos en curry, incienso y salsa de tamarindo.

40

Santiago Verde

Casi nunca nos damos cuenta de las cualidades de nuestra capital, Santiago de Chile. Probablemente no es una ciudad de grandes parques o espacios públicos, probablemente no es una ciudad con la mejor calidad de vida del mundo ni con un sistema de transporte envidiable, probablemente para muchos no es la ciudad soñada, pero a mi me gusta mucho.
Ver más en http://www.plataformaurbana.cl/archive/2...

41

El Parque

Un día, como a los ocho años, caminaba con mi padre hacia el parque O’Higgins. Me sentía muy alegre, porque él no acostumbraba sacarme a pasear. Cruzando San Ignacio, se detuvo un auto con un señor de bigotes. A su lado, una rubia princesa. Ella me sonrió, después se alejaron. Mi padre me dijo: “¿Qué miras? Olvídalo. No son como nosotros”. Y me apuró del brazo. Después se desvió al primer bar que encontramos, pidió una cerveza para él y una Bilz para mí. Luego se tomó otra y otra. Nunca llegamos al parque.

42

Santiago de Cristal

Hace unas semanas atrás publicamos unas fotografías de Santiago bajo el título “Santiago Verde” y esta vez les presentamos una nueva visión de nuestra ciudad en base a las excelentes fotografías de Carolina Parrague, donde se puede ver parte importante de los edificios de los nuevos centros de negocios de nuestra ciudad.

http://www.plataformaurbana.cl/archive/2...

43

Bellavista: ¿Un nuevo Barrio Universitario en Santiago?

Si hace 20 años alguien hubiese caminado, entre grandes casonas, por las calles República o Ejército, difícilmente habría imaginado que hoy día el sector conocido como el “Barrio Universitario de Santiago” recibiría más de 120.000 estudiantes diarios, que acuden a universidades, institutos, centros de formación técnica y colegios del sector. Y es que un barrio y su rol en relación a la ciudad pueden cambiar en unos cuantos años radicalmente.

44

El Billete

El billete estaba arrugado, sucio, tirado en el Paseo Ahumada. Miró hacia todas partes, lo recogió y con fuerzas lo introdujo en el bolsillo de su bluyin. Comenzó a pensar qué hacer. Un regalo para su madre, zapatos para su hijo, una rosa para María... pero lo primero es lo primero. Se dirigió al local más cercano y pidió un shop con su correspondiente italiano. Tras mirarlo con recelo, la mesera le llevó el pedido, el cual fue devorado rápidamente. Pidió la cuenta y buscó en su bluyin el billete, pero sólo encontró el hoyo que María prometió coser.

45

Refugio

Ahora el frío estaba en Chile, a los pies de la cordillera, rodeado por la nieve de una silenciosa montaña, que nos refugió para que tranquilos pudiéramos recuperar algo de las palabras extraviadas. Aún estoy conmovida, extrañada, alegre, nostálgica y aturdida porque no dejo de pensar cómo hubiese sido esta historia con un par de cambios mínimos, con una palabra menos en el minuto oportuno o con otra de más en una conversación telefónica. Estoy hablando a destiempo, estoy con las palabras atoradas hoy y con el recuerdo permanente de ayer.

46

Estatua de Sal

Paseo Las Palmas, 2 PM, sol que achicharra. La presa inmóvil en la mira. La cazadora se acerca acechante. La presa recibe dos monedas y voltea, estereotipado, perfecto robot. La cazadora alza cuatro centímetros el jumper, humedece labios, adopta pose de torero. Presa estática hace caso omiso. Cazadora recurre a mohín y a micromeneo axé. Presa destella indiferencia. Cazadora le busca los ojos. Dispuesta a enturbiar su deseo, desabrocha blusita escolar y arroja otra moneda. Presa trastabilla en el pedestal. Cazadora anota un punto.

47

Centro Cívico Ciudad Parque Bicentenario

Luego de superar algunos problemas, el diseño y construcción de la Ciudad Parque Bicentenario, en los terrenos del aeródromo Cerrillos, parece ir viento en popa. A los paños licitados y las 9 hectáreas de parques construidos se suman los resultados del concurso para el Centro Cívico CPB y el llamado a licitación (a partir del 14 de mayo) para las 40 há de parques restantes, que convertiran a Cerrillos en la comuna con mayor cantidad de áreas verdes de Santiago, con un parque equivalente a 5 veces la Quinta Normal ó 2 veces el Parque Forestal.

48

Deportes Extremos

Oficialmente, el record aún lo ostenta Juan “Mundongo” Muñoz: un minuto y dieciséis segundos entre Huérfanos y Alameda, con una chequera. Sin embargo, en diciembre del ’95, estuvo a punto de ser destronado por Carlitos “Correcaminos” Parrao, quien zigzagueó a una velocidad increíble con una cadenita de plata. Lamentablemente, un golpe de maletín en el rostro lo derribó veinte metros antes de batir el esquivo record.

49

El futuro Incierto del Hotel City

Hace más de un mes cerró sus puertas el Hotel City, y con él el Bar del mismo nombre ubicado en la parte inferior de éste edificio. Instalado en la Calle Compañía, a metros de la Plaza de Armas, el Hotel que ocupaba el edificio construido en 1938, ubicado en el número 1063 de ésta calle, remató todos sus bienes durante las últimas semanas, quedando en éste momento el edificio totalmente vacío.
Ver más: http://www.plataformaurbana.cl/archive/2...

50

Antes

“Antes era diferente”, repite el viejo sentado, como todas las mañanas, en el banco de la Plaza de Armas. Se podía caminar sin temor, se podía respirar sin sufrir, alimentar a las palomas sin que éstas se mostraran desconfiadas de las migas que uno amablemente les ofrecía. “Ya lo dijo alguien, todo tiempo pasado es fue mejor”, continúa su discurso sin fin, sin comienzo, repetido hasta la saciedad.

51

El Botón Azul

Recién comprado era el vestón que lucía Joaquín. Gris, de botones azules. Tres meses esperó para tenerlo y finalmente hoy podía vestirlo. Decidió salir a dar una vuelta por el centro de la ciudad. Sentado en el andén, esperaba el carro que lo llevaría hasta la Plaza de Armas. Estaba emocionado. Él y su vestón nuevo; de lanilla natural, de marca, de primera calidad, único en su estilo. Al llegar el carro, ingresó con destacada galanura. Dentro, palideció: ¡Faltaba un botón! Miró a su alrededor y entonces lo vio, afuera, en el andén, justo cuando el vagón cerraba las puertas.

52

Conflictos en torno a la privatización del Espacio Público: El caso de Parque Gorostiaga

En los alrededores del Parque Gorostiaga (Simón Bolívar con General Gorostiaga, comuna de Ñuñoa) se han reunido en repetidas ocasiones los vecinos de la comuna, con megáfono y pancarta, juntando un grupo de alrededor de 50 personas.

53

Vieja Costumbre

Planchar las toallas, cruzar en las esquinas, pellizcarse la cara, comer por colores, cambiar la letra de las canciones, celebrar en Plaza Italia, no comprar a crédito, desconfiar de los horóscopos… Recordaba en voz alta las mañas heredadas su madre, que pensó inservibles, mientras el agua caliente empañaba los espejos de su nuevo departamento de soltero. Pero ahora, bajo el chorro, sonreía también recordando su matrimonio roto después de tantas chivas magistrales, por la tan estúpida maña de guardar las boletas en el velador.

54

¡Quieren cerrar el Parque Forestal!

Santiago es una ciudad desigual, eso está claro. Nuestra periferia rotunda es una ciudad que apenas obedece a las fórmulas de eficiencia del régimen de estado subsidiario; una realidad urbana que quedó definitivamente fuera de esa ciudad de los viejos manuales de urbanismo. En el centro, el Parque Forestal pertenece a esa vieja escuela de espacios públicos notables, de calidad; uno de nuestros espacios más democráticos. En las últimas semanas se ha encendido el debate sobre su cierre: hay un proyecto para enrejar el Parque Forestal.

55

Barrio Bravo

Es madrugada. El Juancho sale tambaleante del bar “Los Compadres”, por Matucana abajo. Neblina cerrada. Entre alcohol y tinieblas, Juancho distingue tres figuras que cierran su camino. Un sudor helado recorre su cuerpo. Como destello, su mente repasa toda su vida: desde niño allá en Carrascal, hasta la tarde en que la Melita dijo “sí” en la última fila del teatro Alameda. Un rayo metálico amenaza su pecho. Sin aliento, espera la muerte. Entonces, desde la noche, surge una voz ronca, fiera: “¡¡Al Juancho no lo tocáis!!”.

56

Otro punto

Tags:

Otro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro punto

57

Las Delicias

Tags:

Nadie lo ve, él no mendiga. Desde el suelo, los ojos del vagabundo van y vienen mirando la Alameda de las Delicias. Entre ruidos de tranvías y carros, su mente recorre los recientes acontecimientos de su vida. La toma del Seguro Obrero, el escape milagroso, la expulsión de su familia… Luego la gran y eterna calle. El caminar de su pensamiento es bruscamente detenido por el timbre de un teléfono celular. Desesperado, como pellizcándose un brazo, mira a su costado. Nada malo sucede, la calma retorna al contemplar el gran Café Torres. Lentamente vuelve el ruido de los tranvías.

58

Metro Los Héroes

Aquí llega el Metro, atestado de gente como todas las mañanas. Escojo con la mirada desde el andén a mi víctima, mientras repaso mentalmente el plan. Se abren las puertas. El último en bajar es un hombre todavía somnoliento. “Mi víctima”, digo para mis adentros. Él me mira de reojo y entonces ataco: “Hola, ¿cómo está?”, le digo, mientras subo y avanzo por el carro. Él gira. Las puertas se cierran y veo con satisfacción su cara de incertidumbre. Pobre hombre, pensará todo el día quién lo saludó, y yo, no puedo esperar hasta mañana a mi siguiente víctima.

59

Un Segundo

Se paró en la mitad del Paseo Ahumada y comenzó a gritar. Entonces lo comprobó. Sí, es posible detener el mundo por un segundo.

60

No me mires

¿Qué me mira tanto esta señora? ¿Por qué no hace como todos, ver cómo se curva el tren boa, leer avisos? Bien, allá voy. Grandes ojos azul pálido. Diez segundos. Los abre más, sus pupilas se contraen. Veinte segundos. Bajan algunos, interceptando el haz de nuestras miradas. Treinta segundos. Me lloran los ojos, pestañeo. Perdí. Segundo intento. Miro fijo sus zapatos, eso nadie puede soportarlo. Son elegantes, caros, impecables. Levanto la vista y ¡está mirando los míos! Touché. Definitivamente es una profesional.

61

Johnny Rotten

El Johnny Rotten camina pateando basureros por Plaza Italia. Todas las minitas andan tras él. Se pasea con su mohicano rojo y su chaqueta The Exploited. Le pegó a un skinhead en Maipú y a un hardcore en Indepe. Un día llegó con un bate al Bar de René y se paró con todos los chascones. Es muy punkie, el más rudo. Pero Johnny Rotten llega a casa, se despoja de su anárquico uniforme, ayuda a su hermanito a hacer la tarea, poda el césped, compra el pan, cuida a su abuelita. Es muy buen cabro.

62

La Iglesia de la calle Recoleta

La niña del planchado llegó muy agitada. No era la Oti de siempre, alegre y desenfadada. Su voz era temblorosa. La hice sentar, le di agua y pedí me explicara lo sucedido. Balbuceante habló: “Antes de la pega, pasé a la Iglesia La Recoleta. Estaba compenetrada con mis manos en la cara rezando, cuando un pato malo me puso cortaplumas y dijo: ‘¡Ya pos loca, tírate unas monedas!’. No sé de dónde saqué palabras y dije: ‘¡Espérate pos loco!, ¿no vis’ que estoy rezándole a la Virgen?’. Miré de reojo y no lo vi más. ¿Cree que fue un milagro?”.

63

Carmen

De la estación Santa Lucía se sale a la calle Carmen. A poco andar hay un motel con piezas decoradas como cabañas. En agosto, cuando llueve y hay tormenta, el agua que cae sobre las planchas de zinc se siente como si fueran baldazos. Los gatos salen de sus escondites y saltan entre los techos. Se resbalan, pelean entre ellos y ruedan, dándole al ambiente un tono cinematográfico: escandalosos maullidos entre fuertes truenos, deslumbrantes relámpagos y lluvia copiosa. Adentro los abrazos se sienten más tibios, más amorosos y menos ganas dan de levantarse.

64

Rehabilitación de Machasa

La ex industria textil Machasa será rehabilitada. El holding de Piñera, Bancard, compró el terreno para el traslado de Chilevisión, desde su actual sede en Inés Matte Urrejola, en donde los 15 mil metros construidos les quedaron chicos. De los 55 mil metros del terreno de Machasa, 22 mil serán utilizados por Chilevisión, y el resto serán arrendados a terceros. La envergadura del proyecto generaría un polo activo de comunicaciones, pero mas importante aún, se reutilizaría un edificio de relevancia aprovechando las cualidades que lo caracterizan…

65

Requiem de Medianoche

Doblo la esquina. Respiro hondo. Las trenzas derramándose en mi espalda me recuerdan que mi cuerpo pugna por escapar del vestido excesivamente brillante. Detengo la mano frente a mi boca y respiro el profundo soplo de la desesperación. Mis manos lánguidas descansan muertas en la roja y estrecha falda y el viento inmóvil se mofa desde la otra esquina. Enfilando por la Alameda, se detiene a mis pies. Una fuerza invisible me precipita dentro, el taxímetro no corre y la oscuridad resguarda al conductor, que sin prisa se sienta a mi lado.

66

Vedette Celestial

Tendría que lucir distinta aunque fuera una vez en su existencia. Tendría que sacarse toda la carga de años que llevaba a cuestas. Tendría que acallar todo lo dicho durante siglos. Habría que transformar su pálida belleza en el reflejo de la ciudad que observaba cada día. Sólo tendríamos que llegar hasta la punta del cerro y colocar unos reflectores con ampolletas rojas para que la Virgen se transformara y llegara a ser aquello que nunca sería: la vedette de una fría noche de invierno capitalino.

67

Avisos

Faltan veinte segundos. Las palabras se preparan en su garganta. Es su primera vez y está nervioso. Junto a la ventana, Fernando García (junior, 30) acerca su mano a la pierna de Magaly (secretaria, 27). De pie, frente a una de las puertas, Rodrigo Navas (estudiante, 12) piensa cómo decirle a su padre, Raúl Navas (abogado, 40), que tendrá que repetir de curso. Diez segundos, el sudor frío en la espalda, las palabras adquiriendo consistencia. El Metro se detiene y su frase triunfal “estación Baquedano, lugar de combinación con línea 5” pasa desapercibida entre dos cachetadas

68

Paseo Ahumada

Una vez más, Rodrigo deambula sin rumbo por Ahumada. La soledad se adivina en su actitud. En dirección contraria camina Cristina, quien puede hacer inmensamente feliz a Rodrigo. Si se encontraran e intimaran serían una de las parejas que descubren la verdadera felicidad, aunque sea en el atardecer de la vida. Ambos están a menos de una cuadra, y ocupan la misma vereda. Su encuentro es inevitable. Pareciera que el destino les ayuda en su prometedora unión. Pero en ese momento, sin causa aparente, Rodrigo se cambia de acera.

69

Hora de Incidentes

Espero el Metro. Siento un rumor desde el túnel y aparece una manada de rinocerontes. “Ahora sí”, dice un jubilado al escuchar un pitazo, pero es el tren expreso a Chiguayante lleno de huasos agitando pañuelos. El público impaciente organiza una pichanga entre andenes: San Pablo 2, Escuela Militar 0. Por fin llega el Metro extrañamente iluminado, parece árbol de pascua. Subimos, está lleno de alienígenas que nos abducen. Nos encomendamos al Señor, Él nos escucha y somos liberados junto a la Virgen del San Cristóbal. El funicular no funciona, tenemos que bajar a pie...

70

Diseño final Parque Peñalolen

A mediados del 2006 fue desalojada la toma de Peñalolen. Los habitantes de una de las tomas mejor organizadas fueron erradicados a distintas comunas, entre ellos el grupo que terminó en las polémicas Casas Chubi. Pero lo más complicado en las negociaciones fue el que hacer con estos terrenos. La decisión de transformar en parque la toma fue un consenso entre varios actores: Municipalidad, Minvu y dirigentes vecinales involucrados. El trato fue que ellos se irían sólo con la condición de que el terreno se transforme en un parque que beneficie a todos. Y así fue.

71

Operación Terremoto

Reloj de La Merced marca siete veinte. Padre nuestro que... Anciana apoyada sobre su muleta, estira mano libre frente a puerta de esa iglesia. Santificado sea... Muchachito descalzo corre disparatado, se desliza al interior del templo. Venga a nos... Sobre brazo del hombre que sale junto a muchacha sonriente, caen suciedades de paloma. Reloj marca siete veintidós. Hágase pues... Palomas vuelan en estampida, transeúntes se dispersan enloquecidos, casas y edificios crujen y se parten. El temblor no altera quietud de la iglesia, ni paciencia del reloj, ni tránsito de las agujas.

72

Final

Tags:

Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundia

73

La Semana del 20

Ahora entiendo el cambio de ánimo del tata en estas fechas. Eso de salir a la calle tempranito y arregladito, con una sonrisa de ésas que no se le ven nunca; ahora entiendo. Es divertido, nunca imaginé que fuera por algo como esto. Es que me sorprendió verlo sentado en esa banca en plena Plaza de Armas con otros camaradas que de seguro ni conoce: toda una tropa de verdes veteranos esperando, con la virilidad que les da la platita de la jubilación en el bolsillo, la llegada de las doncellas que les devuelven los recuerdos de cómo se amaba.

74

Memento Mori

Para fotografiar cadáveres gané la confianza de un par de pompas fúnebres cercanas, conviniendo pagar los costos de los entierros a cambio de retratar al muerto antes de su sepultura. Sin embargo, demoraba meses en conseguir uno. Los trasladaba a mi taller de Franklin, un antiguo club de boxeo que conservaba su ring. Allí, un enorme freezer de matadero servía como depósito provisorio para protegerme en verano del hedor y conservar los cuerpos antes de retratarlos. El último cadáver llegó fresco. Un vecino se suicidó dejando una carta: solicitaba un retrato mío.

75

La Ferretería Fantasma

Cierta ferretería ubicada en la calle Franklin cambia de lugar periódicamente. Esto pude constatarlo en 1997, durante el tiempo en que me tocó pilotear la bancarrota de una pequeña empresa del sector. Los vecinos, seguramente objeto de alguna clase de encantamiento, obran como si no ocurriera, y me tomaban por extranjero al comprobar mi perplejidad. Hasta yo llegué a dudar de mi juicio, obligado como estaba a alargar y acortar la ruta cada vez que iba por clavos, lija, u otra provisión. Llámenme embustero si quieren. Me basta con saber que cosas como ésta ocurren.

76

Mariposa Nocturna

La noche cae sobre Santiago y yo me apresto a un día más de ajetreos sin sentido. Ponerme aquellas faldas que cada vez cuestan un poco más, pintarme la cara, disfrazar mi olor con esencia de flores. Espantar a los babosos que me encuentro al salir de mi cuarto, para luego tomar un taxi y subir a Avenida Suecia. Deambular entonces por las esquinas esquivando mirones, esperando un auto que me lleve o alguna amiga que me anime.

77

Contrapunto Amoroso

Ella cuica, yo piruja. No sé qué le vi, no sé qué me vio. Sería su cuerpo de niñita bien (¡bien rica!), sería su compromiso social apostólico romano. Entre mirada y mirada fuimos encontrándonos el lado amable. Después de un tiempo, el encuentro se imponía. La cita era complicada. ¿Alto Las Condes o Bío Bío? ¿Tavelli o El Hoyo? Los opuestos se atraen. Dialéctica, dije. Electromagnetismo, precisó. Después de recorrer Santiago, yo quise recorrerla a ella. Ella también quería. Democrática e irremediablemente terminamos fornicando en Plaza Italia.

78

La Paz con Olivos

Tenía nueve años cuando asfixié a mi hermano Ricardo, de apenas cuatro. Jugábamos, tomé una almohada y la apreté contra su cara. Quise detenerme, pero sus manitos se aferraron a mis brazos para impedir que lo soltara. Fue su idea, de verdad no quise lastimarlo.
A veces me pregunto cuánto llevo ya internado, pero no consigo recordarlo. Nadie sabe mi secreto, porque solamente reirían si dijera que Ricardo siempre vuelve. Anoche, desperté y lo vi de pie junto a mi cama. Sonreía, diciendo: “Escríbelo, enfermo, y veamos si esta vez alguien te cree”.

79

Inventario

Martirio se levanta y cuenta sus dedos, de izquierda a derecha, de abajo hacia arriba. La noche anterior ha soñado que le amputaban las piernas y teme haber dejado algo más que sudor en la vigilia. No sería la primera vez. Cada noche sueña algo distinto y siempre falta algo cuando despierta. Una foto de Santiago Centro en 1953. Lo anota en su diario y respira tranquilo. Su padre se pasó toda la vida estudiando esas extrañas desapariciones y ésa fue la fórmula que encontró para convivir con ellas. Agónico le reveló su último descubrimiento: los sueños roban cachureos.

80

En proyecto tercer rascacielos para Santiago: Parque Arauco

Los rascacielos llegaron para quedarse. A la nueva fisonomía que tendrá en centro financiero de Santiago se le sumaría muy pronto un tercer referente, esta vez más hacia el oriente. Esto ya que el grupo operador de Mall Parque Arauco está evaluando construir un rascacielos en terrenos cercanos al centro comercial.
Ver más: http://www.plataformaurbana.cl/archive/2...

81

Naturaleza muerta del Parque Forestal

En extraña circunstancia, una estudiante concreta de la Escuela de Derecho y un pintor abstracto del Museo Contemporáneo se enamoraron en un puente del Mapocho. A pesar de que vivieron juntos cinco años, nunca se conocieron. El concepto jamás penetró esa piedra, y la piedra no tuvo la suficiente inteligencia como para descifrar la naturaleza del concepto.

82

Sobre Azul

Hoy es viernes y tengo que despedir a Sanhueza. Mi jefe piensa que ya se lo dije. Pero no es tan fácil. Sanhueza es como veinte años mayor que yo y, cuando llegué a la empresa, fue el único que no pensó que mi puesto lo merecía él. Desde mi oficina observo el Paseo Ahumada y podré ver cuando llegue. Él siempre anda acompañado de un libro. Ahora mismo debe venir en el Metro releyendo alguna historia de Cortázar o Borges, sus favoritos. “¿Para matar el tiempo, Sanhueza?”, le pregunté cuando recién nos conocíamos. “No”, me dijo, “para hacerlo vivir”.

83

Vista al Cerro el Plomo y compañia...

Tags:

Foto tomada rumbo al cerro la Leonera

84

Intemperie

Vendí a consignación revistas Quirquincho y Papaya. También vendí en la Vega Central revistas pornográficas que un amigo traía de Brasil, además de Metropolitan y Playboy. El negocio siempre fue incierto. Debí recorrer medio Santiago para poder almorzar y beber un bigoteado decente en San Diego. Los clientes buenos estaban en la Plaza Almagro. Nunca tuve un maldito peso. Siempre usé el mismo vestón brilloso y los pantalones pinzados que me regaló Carlota en Bismark. Qué alegría haberme encontrado con ella ese miércoles. Me llevó a su departamento en Santa Isabel.

85

Beauchef 850

Llegué una mañana de marzo. Era muy temprano y había algo de bruma. Ingenuamente esperaba una academia de magia, llena de talentosos brujos discutiendo fórmulas para alterar la realidad. Me encontré en cambio con un montón de bárbaros. Me uní a ellos, y para mi sorpresa igual aprendí a alterar la realidad. Si tan sólo supiera cómo se supone que debe ser, el problema estaría resuelto.

86

Noche de San Juan

Tags:

Es noche de San Juan y la lluvia arrecia sobre Santiago cubriendo la ciudad de encantamientos. El carillón de La Merced dicta pausadamente las doce campanadas que anuncian el imperio de la medianoche. En el interior de la iglesia, doce frailes celebran con parsimonia un oficio de vigilia, sentados en derredor del fogón. Inesperadamente, el sosiego del recinto es quebrantado por el más joven de los frailes: “Prior Juan, usted conoce tantas historias, ¡cuéntenos algo!”.

87

Mi primera Gringa

Le digo una serie de mentiras. Que nací acá (nací en Temuco), que soy guía turístico en mis ratos libres (nunca lo he sido). Que, si quiere (y gratis, of course), le muestro la city. Estrujo todo mi inglés para conquistarla. Es tan naturalmente rubia y bella… Le gusta la ciudad que me invento, los datos que suelto, el ritmo con que remontamos el Santa Lucía. Nos miran. La llevo donde siempre. No sé por qué lo hago (nunca lo sé). Es mi primera gringa. Se resiste, pero la doblego igual. Te amo, le digo. Eso sí que es verdad.

88

Holocausto

Una vez abierta la entrada comencé a bajar por las frías escaleras hacia la oscuridad. ¡Cuánto tiempo había pasado! Los líquenes cubrían gran parte de las paredes, la humedad se sentía en el aire. Llegando al primer nivel, iluminé con mi linterna una gran bóveda alargada, una especie de túnel cubierto de hermosos mosaicos. Hubiera pensado que era un sistema de navegación subterránea, pero era tal la claridad del agua que me permitió ver los rieles en el fondo. Esta especie de tren cubría kilómetros y kilómetros, como un torrente sanguíneo de la tierra.

89

Arcano Mayor

Mientras los edificios grises desaparecían bajo un brumoso cielo crepuscular y cruzaba melancólico la esquina, me sucedió algo singular. Bajo el monumento a Barros Arana una mujer leía el Tarot y mi tristeza me llevó a consultarla. Bastos, espadas y exóticos personajes anunciaban que pronto llegarías a mí. Seguí preguntando sobre nuestro destino hasta que apareció la fatídica carta sin número, donde un macabro esqueleto segaba el campo, y con ella lúgubres presagios extinguieron mi curiosidad. Pasó el tiempo.

90

Los Niños del Metrotren

Se golpeaban y se reían de ellos en la misma medida. Saltaban por las líneas del Metrotren y el paisaje de latones y basura les era indiferente. Eran cinco y querían ser cinco por lo menos hasta su adolescencia. Sólo miraban con respeto los viejos postes telegráficos que partían hasta Rancagua. Algo de eso habían escuchado en la escuela y, teniendo once años y nada, era lo más cerca que creían estar de lo infinito.

91

Rutina Asumida

Don Arturo cierra la puerta de su casa tras de sí, en Alameda 1158. Camina en dirección a La Moneda, cruzando la avenida en la que alguna vez azuzó a las masas desde el balcón de su hogar, época en que fue catalogado como “El León”, nombre que calzaba con su rugir al viento líneas colmadas de idealismo mesocrático. Lo que implican estos recuerdos lo pone melancólico, al tiempo que espera que los semáforos le den verde. Hasta siente lástima por él mismo, pero finalmente acepta que el trabajo como estatua tras el Palacio debe cumplirlo con brioso estoicismo.

92

El Negrito

Todas las mañanas amanece a los pies del caballo de Valdivia, sintiéndose un ciudadano, un chileno. No puede ir al baño que está en la plaza porque cien pesos al amanecer son una fortuna para el Negrito, como sus conocidos le dicen. Su rostro está cubierto por una capa de mugre y sus manos también. Todos comentan que hace cinco años que no se baña. Un día un pintor de la plaza lo retrató. En dos días terminó el óleo. De inmediato lo vendió a un turista por cien dólares.

93

Los inmobiliarios en Ciudad Parque Bicentenario, Cerrillos

Uno de los proyectos emblemáticos que se desarrolla actualmente en la ciudad de Santiago, en miras al 2010, es el de la Ciudad Parque Bicentenario en Cerrillos. Emblemático desde diversas caras, tanto por las confrontaciones con quienes se opusieron al cambio de uso del Aeropuerto de dicha comuna, como por el carácter de proyecto-carta-de-oro del gobierno de Lagos y Bachelet y de los ministros Ravinet y Poblete del MINVU. Hoy día el proyecto se encuentra en ejecución, habiéndose inaugurado ya las primeras 10 Ha.

94

Jaque Mate

“¡Ándate a la mierda, infeliz!”, le gritó ella, justo antes de escupirle el rostro, abofetearlo y salir dando un portazo. El campeón no intentó detenerla. Se quedó un buen rato en su habitación, tranquilo, pensando. Luego, tomó el tablero y caminó lento por Ahumada. Compró cigarros donde siempre, sin dejar de repasar la escena, hasta que llegó a la plaza y se ubicó en el sitio acostumbrado. Le dio un par de vueltas al asunto, mientras despachaba simultáneamente a seis rivales, y al fin llegó a una conclusión: tantos años estudiando... y ningunas defensa ante ese ataque.

95

Mapocho más limpio para el 2009

¿Se acuerdan que el año pasado se anunció un Mapocho limpio para el 2009? Pues bien, hace un tiempo empezaron las obras, como podrán ver en las instalaciones de faena que se ven a lo largo de Avda Andrés Bello.

http://www.plataformaurbana.cl/archive/2...

96

Ciber-Contr@ste

Después de un largo recorrido por las calles de Santiago, tomó un descanso en el café Internet de la calle Echaurren. Sentado frente al computador, bebió ansiosamente una gaseosa. El silencio y afán con que navegaban los internautas, por ochocientos pesos la hora, llamaban su atención. El lugar era agradable, sobre todo después de una agotadora mañana. Con gesto de preocupación miró su reloj. Había que partir. Se puso de pie, pasó por la caja y lentamente abandonó el local.

97

Dostoievsky

Habría observado con detención a las personas salir humeantes de la boca del Metro. Habría atravesado estupefacto la Moneda bajo la lluvia. Pensativo, le habría comprado una sopaipilla a un perro hambriento cerca del Santa Lucía. Habría cruzado alegremente calles inundadas con niños corriendo a su lado. Le habría levantado el puño a los agresivos e invasores automóviles. Habría probado el mejor navegado en La Piojera con unos amigos. Habría llorado y reído, sentado en un banco, mirando la gente, esperando la micro, entumido. Y habría esperado la nieve, en vano.

98

Cortometraje

Esa medianoche después de algunas cervezas, zigzagueaba por una callecilla oscura y solitaria. Mientras encendía un cigarrillo, un rectángulo de luz apareció a mis pies. Una ventana de la vereda de enfrente se iluminó y distinguí claramente cómo una joven, bostezando, deshacía sus trenzas. Sólo podía ver su rostro, pero era tal su belleza, que no pude evitar seguir observando la delicadeza de su cuello al sacarse la blusa o su tierna sonrisa al desaparecer un instante bajo un camisón celeste.

99

Historia de Prueba

Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba.

100

San Cristobal Nevado

Tags:

El San Cristobal visto como pocas veces, en la ultima nevazón de agosto del 2007.

Virgen que frío!

101

El Río

Recorro la ciudad de mi infancia junto a mi esposa extranjera, de regreso tras años de ausencia. Ella considera pintoresco el río. No es el Sena ni el Támesis o el Arno. Comparado con ellos es apenas un surco en la tierra, una herida que divide la ciudad con su irritable corriente que arrastra desechos humanos y animales. Una vez, cuando niño, vi flotar cuerpos humanos boca abajo. Mi esposa dice que no, que debo haberlo imaginado, porque esas cosas ya no pasan en el mundo desde hace mucho tiempo.

102

Flautista en la Oscuridad

Una inyección de penicilina lo dejó ciego cuando niño. Estudió ingeniería en sonido, pero luego del Golpe Militar le quitaron la beca. Lleva 20 años tocando suaves melodías con su flauta dulce en Providencia y, cuando hace calor, usa un simpático quitasol de papel para evitar las quemaduras en su blanca piel. Tiene 55 años, tres hijas y un perro. Extraña los azules del cielo, pero está feliz con su vida. Hoy no distingue ni las sombras, pero a veces cuando sueña, ve todo tan claro como en aquellos días de infancia perfecta.

103

Acto Heroico

La larga fila de pequeñas cotonas amarillas tomadas de la mano avanzó con luz verde. Supe que no alcanzarían a cruzar. Las furiosas micros amarillas también ronroneaban impacientes. “Esto va a ser una masacre”, me susurraste al oído. Parecías preocupada. La luz empezó a parpadear. Una de las diminutas figuras tropezó. La parvularia sin dientes gritó y se paralizó. Entonces, saltaste a la mitad de la avenida. Tomaste al postrado de la manito y de un tirón lo sacaste de las fauces mecánicas.

104

Los Adioses de Papel

He conocido a Mario. Él no sabe cuál es el motivo del viaje de su abuelo. Han cruzado Curiñaca. Mario está confuso, pues su abuelo carga una maleta. Se estacionan en una calle. El abuelo, el padre y el chiquillo, descienden. El anciano besa a Mario y camina hacia una gran casona arrastrando los pies. Mario y su padre han llegado a casa. Mario ha entendido. Se dirige al garaje, para luego subir al cuarto con un bolso, pero, antes de hacerlo, su padre le pregunta: “¿Qué harás con eso?”. Secamente, Mario responde: “La guardaré para ti”.

105

¡Hágalo, Señor, hágalo!

Y recuerda los empujones y risotadas de sus amigos en la calle Brasil para que se acercara a las mujeres. Y recuerda las órdenes del sargento mientras dudaba si disparar o no sobre el cuerpo agonizante en el suelo de Villa Grimaldi. Y escucha en su cabeza la voz del relator (“¡hágalo, señor, hágalo!”), solo frente al arco vacío de la cancha de tierra de su población, pateando una arrugada lata de cerveza que se desvía caprichosa hacia una orilla.

106

Rigor Mortis

Eva pasea por el luto de rigor del Cementerio General de Santiago y recoge las heladas sonrisas de cartón. En cada calle observa postales del más acá, daguerrotipos de frente y perfil para que los difuntos recuerden. Trae juguetes para que el angelito no se aburra, que se acuerde del viejo pascuero. Todos los años Eva saluda a su niño, invita a los vecinos colgando tarjetas en los vidrios de los nichos, reparte sorpresas y, entre serpentinas, se retira a un rincón para observar los juegos, como un allanamiento de mirada in memoriam de esos corazones ya difíciles de estremecer.

107

Añoranza

Y después de quince años llorándola la vino a encontrar colgada y semidesnuda en un taller mecánico de Diez de Julio.

108

vista desde cerro la cruz

Tags:

El cerro la cruz es visible desde Santiago y se antepone al San Ramón. Es una excursión de media montaña en verano, pero en invierno hay que estar familiarizado con la marcha con crampones y piolet.

110

El Elegido

Un indigente que suele insultar al que se cruce en su camino, compró un durazno. Caminó unos metros y, apoyándose en un muro sobre la Panamericana, lo fue mascando lentamente. Después de un rato, atravesó el bandejón central y del bolsillo extrajo un tenedor, con el que cavó un pequeño agujero en el césped. Supuse entonces que enterraría el cuesco que llevaba en la mano. Pero no fue así. De una bolsa negra sacó tres cuescos secos y los observó con detención. Tras escoger el pequeño, lo acercó a su boca y, susurrando, le informó su misión... Luego lo enterró.

111

¿Qué hice anoche?

Salgo a la calle y no sé dónde estoy. Llovizna. Es sin duda muy temprano. El autoservicio de la bencinera de Diagonal Paraguay está lleno. Con un café se me pasa el frío. Con otro me quemo y se me cae. Queda la cagá y me retan los vendedores. La gente me mira raro y no sé por qué. Me voy. Camino por Vicuña sin poder recordar qué hice anoche.

112

Crónica de un Colapso (vial) Anunciado

Hace mucho tiempo que le venimos dando vueltas a este tema, pero de forma tangencial, creo que es inevitable afrontarlo derechamente: Para nadie es un misterio que el Costanera Center va en camino de convertirse pronto en uno de los edificios más altos de Latinoamérica, y tampoco es un misterio que cuando esté listo traerá un inevitable colapso vial al área.

http://www.plataformaurbana.cl/archive/2...

113

Referencias

Dicen que el recién llegado caminó por la Alameda durante horas conversando con extraños. Dicen que en su bolsillo llevaba escritas historias del campo y que nunca se acostumbró al contacto del pie desnudo con el asfalto. Dicen que encontró mujer al día siguiente, que tuvieron cuatro hijos tímidos y un departamento en el piso 27. Dicen que salvó a diez vecinos en el gran incendio, bajándolos uno a uno a cuestas por las escaleras. Dicen que una pequeña calle lleva su nombre y que aún hay quienes ponen flores en su tumba el día de Todos Los Muertos.

114

Y No

Eran el uno para el otro. Caminatas pisando hojas de otoño, conversaciones eternas tomando vino, adivinándose las ideas incluso no estando juntos. Juan podía estar en una librería y Pedro caminando por Providencia, y a la misma hora veían una imagen e inevitablemente ansiaban verse. El problema es que nunca se lo dijeron. El problema es que pocas veces pisaban hojas de otoño. Y no se besaban. Eran el uno para el otro, pero Juan estaba casado y Pedro era de esos que observan desde lejos y sacan fotos con los ojos. Tenía varias de Juan en su dormitorio.

115

Santiago de la Nueva Extremadura

Éste es el lugar. Aquel río nos brindará agua y desde esta cima veremos si el enemigo se aproxima. Luego haremos calles anchas para evitar los atochamientos. El río mantendrá su cauce. Castigaremos a quien ose ensuciarlo. Construiremos alcantarillas que sean capaces de beber las aguas lluvias, precaviendo inundaciones. Ubicaremos el aeropuerto retirado y hacia el sur, evadiendo la neblina. Desapareceremos uno o dos cerros para ventilar la cuenca y evitar el smog. Quiero que la Plaza de Armas sea inmensa, un parque. ¿Qué opina Gamboa, estaré exagerando? ¿Sí?

116

Venganza Oriental

Cuando supe que el culpable de mis padecimientos era el Plátano Oriental, decidí buscarlo. Con mi hinchada y enrojecida nariz, los ojos como empanada de queso, pero con un espléndido traje de karate y un cintillo blanco, salí tras el delincuente. En un bar oí que se escondía cerca de Avenida Salvador. Me encaminé sigilosamente, escondiéndome entre los árboles con serias intenciones de venganza. Me arrastré acechante sobre las hojas caídas. El viento pegaba en mi cara. De los árboles llovían extrañas pelusas, no podía respirar. Todo oscureció. Desperté en Urgencias.

117

Río Mapocho

Verano. Me visitó Oliver, el alemán. Un día, volvió quejándose sobre el raquítico río Mapocho. Yo sabía que era un río “importante”, dijo burlándose. Era verdad. Me avergoncé todo el otoño del hilo turbio que corría miserablemente. No es que yo defendiera al Mapocho, pero ese invierno creció y se desbordó como nunca (recuperando la Alameda, quizás). En primavera, le envié fotografías del Mapocho arrastrando casas y automóviles. ¿Qué creía, que tenemos un río picante? El verano siguiente visité a Oliver para espiar sus ríos.

118

Los Monos de Baquedano Manipulan la Mente

Nos bajamos en el andén, tú pensando en llegar y yo en el momento en que nos despediríamos. Ese día pensaba dejarte, no por falta de amor, sino por miedo. Sí, ese miedo que me perseguía desde que cumplimos dos meses. Sonó el timbre y llegamos a Baquedano. Una llamada me salvó de tus cariños, esos que seguramente me harían arrepentir. Te reíste de las caras de los monos que hay en las paredes. “No tienen concepto”, dijiste. Yo sólo me reí. Me reí de mí, de cómo en estos años me volviste dependiente y ya no era capaz de dejarte.

119

La Siega

Mientras pudo sostener la mano, pedía dinero en las micros. Cuando la situación empeoró, lo internaron, pero no se pudo frenar el crecimiento. Optaron por llevarlo a una vieja casa en Catedral. Lo habían dejado con la mano en alto y gente del sector le traía de comer. A las semanas lo olvidaron. Poco antes de su muerte, salió un reportaje en el diario, junto a una foto de un dedo que asomaba por la ventana del segundo piso. “El dedo de Dios”, se titulaba. Pero antes que alcanzaran a entrevistarlo, la construcción se vino abajo. Entonces comenzó el Caos.

120

La Mejor de Santiago

La mejor cancha es la del Parque Araucano, por lejos. Un aro está algo caído, falta un trozo de tablero y no hay redes. El piso tiene fisuras. Una vez llegaron unos creídos: “El que gana a los 15 se queda en la cancha”. Eran grandes y viejos, como de 20, pero les hicimos tragar la soberbia. No sabían nada de botear esquivando grietas, rebotar bandejas contra pedazos de tablero y encestar triples en aros torcidos. El otro día el administrador nos dijo feliz que nos quería arreglar la cancha. Está loco.

121

Cuesco Status Quo

El guatón Juancho aparecía en los meses de verano, pero jamás se le veía en invierno. Llegaba corriendo y se iba al anochecer después de la última pichanga. Con sus dedos chorreados de duraznos maduros, reía y reía sentado en un sauce sobre el Mapocho. Nadie comía tantos. Cuando la rama cedió, el río se lo llevó velozmente. Su padre salió a buscarlo hasta encontrarlo kilómetros más allá. En su taller aún conserva un remo desteñido. Yo tengo un cuesco que cayó de su pantalón cuando acercaron el cuerpo a la orilla. Quizás lo plante algún día.

122

La Basílica de los Sacramentinos: El "Sacre Coeur" de barrio San Diego

La primera satisfacción de vivir en el temido centro de la capital la tuve la segunda o tercera noche, al descubrir que desde mi ventana (séptimo piso), mirando hacia el poniente de la ciudad, se alzaba majestuoso y altivo un palacio románico de altas convexidades bizantinas, tenuemente iluminado por las luces amarillentas de las calles de una postal que semeja mas bien un retrato mate del Santiago de aquellos tiempos en que las noticia seguía siendo la primera gran conflagración en Europa.

123

"PANCHO CAUSEO": MÁS DE UN SIGLO DE CHILENIDAD AL CHANCHO

Es común que algunos restaurantes santiaguinos presuman de representar tradiciones de chilenidad y de cultura urbana. Es un cliché con cierto valor y comodidad pues, además de ahorrarle al locatario grandes gastos en decoraciones sofisticadas o conceptos de ambientación, permite darle de inmediato al negocio una connotación de empatía que garantiza las visitas de cierto tipo de comensales y, además, sirve de anzuelo a los turistas pajarones.

124

El plomo

Tags:

Imagen del plomo y compañía desde el pintor
(lo que no se ve desde el espacio urbano)

125

Cuentos Cuentos

Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba.

1

Final

Tags:

Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundial de la Mapa mundia

2

Otro punto

Tags:

Otro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro puntoOtro punto

3

Historia de Prueba

Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba. Ruta de prueba.

4

Perfidia

Amanece. El cerro San Cristóbal me mira, cínicamente, con ojos de virgen.

5

Hora de Incidentes

Espero el Metro. Siento un rumor desde el túnel y aparece una manada de rinocerontes. “Ahora sí”, dice un jubilado al escuchar un pitazo, pero es el tren expreso a Chiguayante lleno de huasos agitando pañuelos. El público impaciente organiza una pichanga entre andenes: San Pablo 2, Escuela Militar 0. Por fin llega el Metro extrañamente iluminado, parece árbol de pascua. Subimos, está lleno de alienígenas que nos abducen. Nos encomendamos al Señor, Él nos escucha y somos liberados junto a la Virgen del San Cristóbal. El funicular no funciona, tenemos que bajar a pie...

6

El nuevo conflicto de la Villa San Luis

La Villa San Luis, ubicada en la Comuna de Las Condes a un costado de la Avenida Presidente Riesco y construida durante el gobierno de Allende por la CORMU, se ha visto a lo largo de su historia numerosas veces en medio del debate público, lo que no es de extrañarse dada su privilegiada ubicación y un valor del suelo que crece a cada minuto, volviéndola centro de atención de numerosos actores.

Ruta
126

Una Noche

La Tina me había dicho que sería fácil, que era “llegar y llevar”, que así podría irme de la casa y ser “autosuficiente”. Eran las tres de la mañana cuando me junté con el Poroto. Me dijo que iba a ser relindo, que aprendería todo lo necesario para satisfacer a los clientes. Caminamos por el Forestal, pasamos una pileta y allí, donde se había quemado una ampolleta, nos pusimos detrás de un árbol. Me tumbó en la tierra. Sentía que mi pelo se impregnaba con ese olor húmedo mezclado con mierda de perro. Y así fue como comenzó todo.

Ruta
Hito: Añoranza
Hito: Refugio
Hito: Carmen
Hito: Avisos
Hito: El Río
Hito: Normandie
Hito: De Mall
Hito: El Parque
Hito: Perfidia
Hito: tijerales
Hito: Lápiz
Hito: Game Over
Hito: Antes
Hito: Y No
Hito: La Selva
Hito: La Siega
Ruta
Hito: La Siega
Hito: La Selva
Hito: Y No
Hito: Antes
Hito: Game Over
Hito: Lápiz
Hito: tijerales
Hito: Perfidia
Hito: El Parque
Hito: De Mall
Hito: Normandie
Hito: El Río
Hito: Avisos
Hito: Carmen
Hito: Refugio
Hito: Añoranza
130

El plomo

Tags:

Imagen del plomo y compañía desde el pintor
(lo que no se ve desde el espacio urbano)

131

Incógnito

Tags:

Ir al Monumental siempre es riesgoso, pero esto realmente asusta. Imaginé que sería la forma más segura de llegar, aunque, ahora, rodeado de cientos de colocolinos, no pienso igual. El vagón del Metro se menea de un lado a otro al ritmo de los cánticos de una frenética Garra Blanca. Todos me miran, pero ya falta poco. Nada me delata, excepto mi rigidez... Sólo un poco más. Casi puedo divisar la estación Pedreros. Entonces, la maldita manga de mi polerón se desliza hacia abajo, dejando al descubierto mi pulsera de la “U”. Un frío de muerte me recorre.

Ruta
Hito: El Espejo
Hito: Una Noche
Hito: El plomo
Ruta
Hito: El plomo
Hito: Una Noche
Hito: El Espejo