No me mires
Mié, 01/07/2009 - 20:14
¿Qué me mira tanto esta señora? ¿Por qué no hace como todos, ver cómo se curva el tren boa, leer avisos? Bien, allá voy. Grandes ojos azul pálido. Diez segundos. Los abre más, sus pupilas se contraen. Veinte segundos. Bajan algunos, interceptando el haz de nuestras miradas. Treinta segundos. Me lloran los ojos, pestañeo. Perdí. Segundo intento. Miro fijo sus zapatos, eso nadie puede soportarlo. Son elegantes, caros, impecables. Levanto la vista y ¡está mirando los míos! Touché. Definitivamente es una profesional. Los limpio disimuladamente en el pantalón y casi tropiezo al bajar en Tobalaba. Ella sigue su viaje. Sonríe.