El Johnny Rotten camina pateando basureros por Plaza Italia. Todas las minitas andan tras él. Se pasea con su mohicano rojo y su chaqueta The Exploited. Le pegó a un skinhead en Maipú y a un hardcore en Indepe. Un día llegó con un bate al Bar de René y se paró con todos los chascones. Es muy punkie, el más rudo. Pero Johnny Rotten llega a casa, se despoja de su anárquico uniforme, ayuda a su hermanito a hacer la tarea, poda el césped, compra el pan, cuida a su abuelita. Es muy buen cabro.